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Moderada

Una terapia para estimular a pacientes con alzhéimer

El programa Mentes en marcha lo consigue mediante el ejercicio físico y la activación cognitiva

Hace casi cuatro años que Gerry, una mujer mayor, cuya cabeza es un remolino de rizos blancos, tiene problemas para acordarse de lo que le acaba de pasar. Su hija, Judy Cranwill, se dio cuenta de que la memoria de su madre no era la misma al poco de morir su padre. Esa situación le dolía profundamente porque veía cómo ella, que siempre había sido una mujer positiva y con buen carácter, se sentía muy frustrada al intentar recordar y no ser capaz.

Fue entonces cuando oyeron hablar de Minds in Motion (Mentes en marcha), una terapia para estimular pacientes con alzhéimer y otro tipo de demencia que están en una fase inicial o moderada.

Mentes en marcha combina el ejercicio físico con juegos, manualidades, música y actividades para socializar con otros pacientes que acuden a terapia. El programa busca estimular al paciente con alzhéimer y con otro tipo de demencia, tanto física como mentalmente, dado que se sabe que este tipo de terapias retrasan la progresión de la enfermedad.

Este programa, que se desarrolla en Canadá, dura dos horas y se imparte una vez a la semana durante ocho semanas. Allí acuden paciente y cuidador. En el caso de Gerry, ella va acompañada por su hija Judy. La jornada comienza con actividades físicas suaves y fáciles de seguir, como dar puñetazos al aire para fortalecer los brazos o mover los pies imitando los pasos que marca la monitora con el fin de mejorar la coordinación.

“Comenzamos con el ejercicio para empujar la sangre, aumentar la endorfinas -la hormona de la felicidad- y animarles”, comenta Kathy Diehl, gerente de Mentes en marcha.

Después toman un descanso para hablar con el resto de las personas participantes y comienzan a hacer otro tipo de actividades, como manualidades, juegos e, incluso, cantar.

El objetivo de esta terapia de estimulación es lograr que la persona con demencia mejore en distintos aspectos como:

-En mantener el equilibrio, la movilidad, la flexibilidad y su capacidad para mantener su atención.

-En aumentar su confianza y lograr aceptar su nueva situación vital.

-En romper su aislamiento y que sea capaz de encontrar apoyo en otras personas que tienen la misma enfermedad.

Pero esta terapia no es solo positiva para el paciente con alzhéimer, también lo es para el cuidador porque:

-Observa como la persona a la que cuida está disfrutando.

-Le permite compartir experiencias y encontrar apoyo en otros cuidadores que se enfrentan a situaciones similares.

-Le anima a ocuparse de su propia salud, en lugar de preocuparse solo de las necesidades que tiene la persona a la que cuida.

El programa, en el que han participado, durante seis meses, 157 personas en ocho ciudades de Canadá, ya ha obtenido los primeros resultados:

-La resistencia de los participantes mejoró un 20% y la fuerza un 15%.

-Los pacientes con demencia aseguraron que su aislamiento social se había reducido y habían desarrollado nuevas amistades.

-Tras haber participado los primeros meses, el 79% de las personas que acudieron han seguido vinculadas al proyecto.

-Para llevar a cabo el programa se ha formado a 100 voluntarios y estudiantes que continúan participando en el proyecto.

-El 90% del personal y de los voluntarios que participaron aseguraron que había aumentado su conocimiento sobre la demencia.

Para diseñar este programa de estimulación, la Alzheimer Society de Ontario ha logrado reunir a varios organismos, como el Centro Canadiense para la Actividad y el Envejecimiento, que se encargó de formar a los entrenadores de actividad física, y al equipo del Departamento de Estudios para la Recreación y Ocio de la Universidad de Brock, que diseñó las actividades para estimular mentalmente a los participantes. La evaluación de los resultados del proyecto piloto corre a cargo del Departamento de Kinesiología de la Universidad de Waterloo.

Entre todos han logrado estimular a los pacientes con alzhéimer y con otro tipo de demencia. Como en el caso de Gerry, que, según su hija, gracias al programa su madre se prepara y, cuando llega a centro, es como si cobrase vida. “Está llena de energía y totalmente comprometida con las actividades” asegura Judy.

“Creo que es un gran programa. Realmente lo disfruto, es algo que espero con ganas”, afirma Gerry mientras sonríe.

 

 

 

2 Comentarios

  • ¿Hay algún programa o lugar en Mexico, df, para poder llegar a mi mami a esta terapia los fines de semana. ya que trabajo entre semana?

    • Erika, sentimos mucho no poder ayudarte porque desconocemos los recursos que hay en tu país. Quizá puedas consultar a un neurólogo. Un cordial saludo.

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