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Todos los síntomas del alzhéimer asociados a cada fase

Aunque el problema de memoria es el más conocido, existen otros muchos signos que terminan condicionando la vida de la persona

Conocer los síntomas que acompañan a las principales fases del alzhéimer nos ayudará a facilitar el diagnóstico temprano y a aprender a vivir con la enfermedad. En este artículo, hacemos un repaso exhaustivo de todos los signos, un recorrido por la enfermedad de principio a fin.

La enfermedad de Alzheimer se identifica siempre con problemas de memoria y, de hecho, es el síntoma más característico, pero este déficit suele ir acompañado de otros, como no ser capaz de tomar buenas decisiones (disminución en la capacidad de juicio) y de resolver adecuadamente los problemas, tener dificultades con el lenguaje, con la interpretación visual de las imágenes y las distancias, experimentar cambios en el estado de ánimo, en el comportamiento, la personalidad y en la vida cotidiana. En fin, casi nada.

Intentaremos poner orden en este listado amplísimo de síntomas, analizando cómo van surgiendo en función de cada fase.

Síntomas en la fase leve

En la fase leve, una persona afectada suele tener un aspecto saludable, pero cada vez tiene más problemas para desenvolverse en el mundo que le rodea.

Poco a poco, tanto el paciente como las personas más próximas irán descubriendo que algo va mal.

En esta fase, el enfermo suele olvidarse de las conversaciones o de los eventos recientes, no sabe dónde deja las cosas, olvida los nombres de los lugares y de los objetos, tiene problemas para encontrar la palabra correcta y repite una y otra vez las mismas preguntas.

Estos problemas de memoria se producen porque la enfermedad, en esta primera etapa, suele afectar a una zona del cerebro denominada hipocampo, que se encarga de activar o desactivar los recuerdos. Y, además, consigue que los recuerdos se consoliden. También interviene en nuestra percepción del espacio. Es decir, su labor determina cómo vemos el tamaño de los objetos, la distancia y la posición en la que están.

Aunque al principio la persona puede parecer que solo se ha vuelto más olvidadiza, pronto estos problemas de memoria le impedirán desenvolverse con normalidad, tanto socialmente como en el trabajo.

La explicación es sencilla: una persona necesita retener nueva información, y al paciente con alzhéimer no le es posible porque tiene afectada la memoria a corto plazo.

La persona comenzará a tener dificultades con las actividades cotidianas, como trabajar, conducir, usar el transporte público, comprar ropa o alimentos, cocinar, limpiar y hacer reparaciones en casa, entre otras.

Estos problemas de memoria también contribuyen a aumentar la desorientación. Los pacientes, por ejemplo, pierden fácilmente la noción del tiempo.

Y afectará a su capacidad para comprender la información visual que recibe. Lo que provocará que a la persona le cueste orientarse y reconocer objetos. Este deterioro también provocará que se pierda, incluso, cuando se encuentra en lugares conocidos.

La persona también mostrará que su capacidad para aplicar su buen juicio es menor. Esto quiere decir que después de considerar toda la información disponible no será capaz de tomar buenas decisiones. Esta capacidad está muy relacionada con el proceso de resolución de problemas, que también se verá disminuido.

En esta fase, la persona suele empezar a tener dificultades para planificar y realizar tareas complejas que requieran varios pasos.

Llevar a cabo las tareas cotidianas le llevará más tiempo, y es posible que ya tenga dificultades para elaborar recetas que antes cocinaba sin problema. Entre esas tareas habituales, también se encuentra llevar las cuentas de la casa, pagar las facturas, hacer ingresos o sacar dinero.

También comenzará a tener problemas de coordinación lo que le llevará a tener dificultades a la hora de escribir.

Cuando la persona comienza a experimentar cambios en el estado de ánimo, el comportamiento y la personalidad sus familiares y amigos suelen percatarse de que algo va mal.

La apatía es un rasgo muy común. La persona con alzhéimer suele perder el interés por realizar actividades habituales. En general, se siente menos motivada y se muestra más retraída socialmente.

Es menos espontánea, menos flexible y más reacia a probar cosas nuevas. Suele pasar más tiempo sentada, mirando el televisor o durmiendo.

También puede experimentar cambios de humor: pueden volverse ansiosa, irritable o, inexplicablemente, hostil.

La depresión también puede acompañar al alzhéimer. Esta enfermedad aparece como consecuencia de los cambios químicos y biológicos que se producen en el cerebro. También puede estar producida por el sentimiento que le provoca al paciente ser consciente de la pérdida de capacidades mentales.

Entre los síntomas provocados por la depresión, destaca la pérdida de interés por actividades con las que antes disfrutaba, cambios en el apetito, que le pueden provocar aumento o pérdida de peso, insomnio o quedarse dormido con más frecuencia, pérdida de energía y un sentimiento de inutilidad.

Algunos de estos síntomas pueden producirse de forma separada respecto a la enfermedad de alzhéimer.

Síntomas de la fase moderada

En la fase moderada, la persona necesitará la ayuda de un cuidador.

Los problemas de memoria empeorarán. Esto significa que tendrá más dificultades para recordar los nombres y puede tener problemas para reconocer a sus familiares y amigos.

Puede empezar a olvidar detalles sobre su vida, como a qué escuela secundaria fue o cuándo se casó.

También olvidará dónde deja las cosas y no podrá volver sobre sus pasos para encontrarlas.

Le resultará imposible aprender cosas nuevas, su capacidad de atención disminuirá, aumentará su dificultad con el lenguaje, ya no podrá seguir una conversación y puede que tenga un discurso incoherente. También tendrá problemas para leer, escribir y trabajar con los números.

Sus habilidades visuespaciales se deteriorarán y, por ejemplo, le resultará complicado subir o bajar escaleras.

Tendrá problemas para orientarse, y puede que no sepa el día o la hora en que se encuentra.

Habilidades cotidianas, como usar el teléfono o cambiar de canal con el control remoto de la televisión, pueden desaparecer.

En esta etapa pueden surgir problemas con el movimiento y la coordinación. La persona puede caminar con pasos lentos, arrastrando los pies.

Otro problema muy común es que la persona tenga miedo a bañarse y necesite ayuda para asearse, vestirse y comer. Y surge la incontinencia, bien porque no recuerda dónde está el baño o porque no se puede desvestir o porque ya no reconoce las señales del cuerpo.

También, puede perder peso, debido a que tiene dificultades para masticar y tragar.

Los cambios también afectan a los comportamientos. La persona se puede volver más terca, resistirse a que la ayuden, negarse a abandonar actividades inseguras, caminar de un lado a otro, retorcerse las manos, robar, esconder cosas, tener conductas sexuales inapropiadas, orinar en lugares inadecuados, usar muy poca o demasiada ropa.

Es posible que experimente respuestas emocionales desproporcionadas, como llorar desconsoladamente por cuestiones menores, gritar, maldecir, caminar agitado, negarse a participar en una actividad o golpear a alguien.

Este tipo de reacciones suelen estar desencadenadas porque la persona no comprende la situación, está cansada o estresada, está incómoda o sufre una afección, como una infección de orina.

Estas conductas están provocadas por una disfunción cerebral y suelen estar más allá de su control.

Otro comportamiento característico, asociado a las personas con alzhéimer, es el denominado síndrome del ocaso o sundowning, que aparece cuando cae el sol. Entonces, los problemas de conducta empeoran. Nadie sabe por qué ocurre. De hecho, existen diversas teorías. Una de ellas es que la persona, al final del día, se encuentra cansada, y su tolerancia al estrés disminuye, lo que puede provocar un arrebato.

Por ejemplo, nuestra madre, que ya se encuentra confundida, puede sufrir una sobreestimulación cuando hay varias personas en casa y la televisión está encendida. El hecho de que haya menos luz también puede contribuir a que vea peor y confunda lo que está observando.

Suele ser muy común que también experimente problemas para dormir. A veces, puede despertarse por la noche con alucinaciones o desorientada, y es posible que ya no pueda volver a dormirse. En ocasiones deambulan por la noche.

Los delirios y las alucinaciones son otros de los síntomas muy comunes. Un delirio es una creencia falsa que no se basa en la realidad. Una persona que sufre un delirio puede llamar a la policía para denunciar que hay extraños en su casa cuando no es así o hablar consigo misma en el espejo porque no se reconoce o hablar con las personas que aparecen en la televisión porque cree que pueden oírla.

Respecto a las alucinaciones, pueden ser visuales, porque interpreta mal lo que está viendo, como pensar que hay un agujero en el suelo cuando solo hay una mancha negra. O también puede ver personas que están sentadas a su lado, cuando no hay nadie. Estas alucinaciones también pueden ser auditivas. Por ejemplo, puede escuchar voces.

Síntomas de la fase severa

En la última etapa de la enfermedad, la persona depende totalmente de otros para su cuidado. Pierde las habilidades lingüísticas y no puede comunicarse.

Los problemas de comportamiento disminuyen, pero también sus habilidades motrices hasta el punto de que no puede caminar, sentarse, masticar y tragar alimentos. Tampoco puede controlar su vejiga y los movimientos intestinales, por lo que se vuelve incontinente, tanto con la orina como con las heces.

Sin ayuda le resulta difícil moverse por lo que no puede cambiar de posición. Debido a la falta de movimiento y al aumento de la presión en las partes de su cuerpo, puede desarrollar llagas que podrían terminar infectándose.

Los problemas para tragar le pueden provocar una neumonía por aspiración si se introduce algún resto de la comida en los pulmones.

También es común que experimente pérdida de peso y que permanezca más tiempo dormido.

Referencias:

 -What Are the Signs of Alzheimer’s Disease? National Institute on Aging

-Symptoms. Alzheimer’s disease. NHS

-Enfermedad de Alzheimer. Mayo Clinic.

-Understanding Alzheimer’s Disease. Symptoms. WebMD.

-Symptoms of Alzheimer’s disease. Alzheimer’s Society.

-What to know about Alzheimer’s disease. Medical News Today.

-Alzheimer’s Disease. A guide to diagnosis, treatment, and caregiving. A Harvard Medical School.

3 marzo de 2022

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