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Moderada 14 octubre de 2020

Todo lo que debes saber sobre la risperidona

Según las guías, este antipsicótico, indicado para pacientes con demencia, no debería ser la primera opción de tratamiento para abordar los trastornos de comportamiento

En algún momento, durante el transcurso de su enfermedad, las personas con demencia desarrollarán determinados síntomas, como depresión, ansiedad, agitación, problemas para dormir, agresividad, delirios o alucinaciones.

Respecto a los síntomas asociados a los trastornos de comportamiento, las guías clínicas han establecido que la primera forma de abordarles debe ser sin medicamentos, a menos que exista un grave riesgo de que el paciente se haga daño a sí mismo o se lo haga a otros.

Cuando el paciente comience a mostrar este tipo de comportamientos, lo primero que hay que comprobar es que tenga un buen estado físico, que se encuentre cómodo y que reciba buenos cuidados. Estas recomendaciones obedecen a que estos trastornos de comportamiento podrían ser provocados porque el paciente sufre dolor o alguna enfermedad, como una infección o problemas en la vista o con el oído o por lo efectos secundarios de algún medicamento que esté tomando o podrían deberse al entorno, como haber experimentado un cambio en la rutina.

Pero una vez analizadas estas posibles causas, si los síntomas persisten y no responden a terapias psicosociales, a veces, es necesario recurrir a los medicamentos. Entre los fármacos que se utilizan para tratar los síntomas psicóticos (delirio o alucinaciones) o las alteraciones de conducta, como la agresión, tanto verbal como física, se encuentra la risperidona (nombre comercial Risperdal).

Este medicamento pertenece a una familia denominada antipsicóticos atípicos. Fármacos más modernos que los neurolépticos que ya existían y que parecen provocar menor aumento de peso. La risperidona está indicada para pacientes con demencia que tengan síntomas psicóticos (delirios y alucinaciones) o alteraciones de conducta, como comportamientos agresivos, tanto verbal como física.

Precauciones

Dado que en pacientes con demencia, el uso de risperidona aumenta el riesgo de sufrir episodios isquémicos cerebrales, el tipo más frecuente de accidente cerebrovascular (ictus) y que se produce cuando un coágulo bloquea el flujo sanguíneo hacia una parte del cerebro, la duración del tratamiento debería ser lo más corta posible.

Según el documento Medicamentos utilizados para aliviar los síntomas de conducta y psicológicos de la demencia, el riesgo de sufrir un ictus o de morir es bastante bajo si se sigue el tratamiento durante un corto periodo de tiempo (hasta tres meses), pero aumenta si la medicación se toma durante periodos más largos.

Los adultos mayores tienen, además, una mayor predisposición a sufrir hipotensión ortostática (caída de la presión sanguínea cuando una persona se pone de pie después de estar sentada o acostada) y los efectos anticolinérgicos. Estos efectos se pueden producir a nivel periférico (sequedad en la boca, ocular y cutánea, estreñimiento, retención urinaria, problemas para fijar la visión, entre otros) y a nivel central, lo que parece que podría afectar a la cognición, la funcionalidad, aumentar el riesgo de caídas, de sufrir demencia e, incluso, de morir.

Por eso, es muy importante que el médico conozca todos los medicamentos que está tomando el paciente, ya que hay muchos fármacos que se utilizan para tratar un amplio abanico de patologías que producen esos efectos secundarios. El especialista, por tanto, tiene que tener en cuenta que esos efectos no se sumen.

La publicación on line Hipocampo, también destaca que este tipo de pacientes tienen más tendencia a sufrir efectos secundarios extrapiramidales (temblores, movimientos incontrolables de la lengua, labios o cara, como fruncir, masticar o parpadear frecuentemente, entre otros)

Aunque la risperidona parece tener una menor tendencia que otros antipsicóticos típicos a producir efectos extrapiramidales, se recomienda observar al paciente durante el tratamiento para detectar estos signos precozmente, como también se recomienda que se vigile su función cardiaca.

Debido a que los pacientes más mayores suelen presentar mayores concentraciones en sangre de risperidona, suelen necesitar una dosis inicial menor y un ajuste gradual.

Efectos secundarios más comunes de la risperidona

Si se experimentan, suele ser los más graves

-Alteración en la visión

-El paciente se siente inquieto y no es capaz de quedarse quieto

-Experimenta un trastorno del movimiento, llamado discinesia, que incluye movimientos que no puede controlar en la cara, la lengua u otra parte del cuerpo

-Experimenta un trastorno del movimiento, denominado parkinsonismo

-Movimiento extrapiramidales

Si se experimentan, tienden a ser menos grave

-Resfriado común

-Erupción cutánea

-Dolor de garganta

-Movimientos musculares anormales

-Alteración de la función sexual

-Agitación

-Alteración del apetito sexual

-El paciente se muestra ansioso

-Visión borrosa

-Estreñimiento

-Tos

-Diarrea

-Dificultad para dormir

-Mareo

-Somnolencia

-Boca seca

-Producción excesiva de saliva

-Dolor de cabeza

-Aumento del apetito

-Indigestión

-Estado de relajación

-Inflamación de la nariz

-Pérdida de orina involuntaria

-Picor

-Falta de energía

-Cambios en el estado mental

-Temblores musculares

-Náuseas

-Nerviosismo

-Reacción en la zona en que se puso la inyección

-Moqueo

-Congestión nasal

-Irritación de la garganta

-Vómitos

-Aumento de peso

Recomendaciones generales:

– A pesar de que el paciente siga un tratamiento farmacológico, los síntomas también deberían ser abordados mediante otro tipo de terapias.

– Es conveniente preguntar al especialista qué objetivo se persigue con el tratamiento, qué efectos secundarios podrían producirse y, en caso de que tuvieran lugar, qué se debería hacer.

– No se debe asumir que un medicamento, que ha probado ser efectivo durante un tiempo, va a seguir siéndolo siempre. La demencia es una enfermedad degenerativa y, a lo largo de la enfermedad, la estructura del cerebro va cambiando.

– Muchas personas con demencia toman varios medicamentos. Es conveniente recordar al médico qué otras medicinas toma el paciente dado que se pueden producir interacciones entre ellas y provocar que sus funciones cognitivas empeoren.

– Los tratamientos son más efectivos, si se toman como los ha prescrito el médico, siguiendo la dosis recomendada, vigilando su efectividad y los efectos secundarios.

– No hay que esperar resultados inmediatos. Para observar los beneficios se debe aguardar varias semanas, especialmente en el caso de los antipsicóticos.

– Frecuentemente, los efectos secundarios se relacionan con la dosis. Las dosis más altas suelen asociarse con una mayor posibilidad de sufrirlos. El médico comenzará prescribiendo dosis bajas que aumentará gradualmente hasta que se consiga la efectividad esperada.

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