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Presión arterial alta ¿por qué hay que controlarla?

A pesar del gran número de personas que la sufren, un porcentaje alto está sin diagnosticar, poniendo su vida en peligro

La presión arterial alta es un factor de riesgo cardiovascular que ocasiona seria complicaciones en la vida de las personas y,  sin embargo, se ignora. Posiblemente, porque no produce síntomas, incluso cuando las cifras son elevadas. En este artículo, explicamos qué es la hipertensión, cuáles son las cifras recomendadas, qué factores de riesgo influyen en tener la presión elevada y cuáles son las principales complicaciones. Aumentar su conocimiento, influirá en que tengas una mejor calidad de vida.

¿Cuántas personas tienen presión arterial alta?

Tener la presión alta o hipertensión es muy común. En España el 42,6 % de la población adulta española (mayor de 18 años) es hipertensa. Especialmente los varones (49,9%) mientras que en las mujeres el porcentaje es menor (37,1%). Las cifras aumentan entre los prediabéticos (67,9%) y los diabéticos (79,4%).

La Organización Mundial de la salud estima que el 46% de los adultos con hipertensión desconocen que la tienen. En nuestro país, un 37,4% está sin diagnosticar. Entre los varones, la cifra es mayor (43,3%) mientras que en las mujeres es del 31,5%.

Ante estos datos, cómo es posible que este factor de riesgo cardiovascular sea tan frecuente y, al mismo tiempo, tan ignorado. Posiblemente, porque las personas que lo sufren no tienen ningún síntoma que revele que lo tienen. Se puede tener hipertensión arterial durante años y no presentar ningún síntoma. Pero que no haya síntomas no quiere decir que la salud de esa persona no se esté deteriorando.

Solo cuando las lecturas de presión arterial alcanzan niveles peligrosamente altos, se puede experimentar algunos de estos síntomas:

  • Dolores de cabeza
  • Falta de aire
  • Sangrar por la nariz

Pero, en la mayoría de los casos, no se experimenta ninguno.

Si sufre alguno, tómese la tensión y, si es inusualmente alta, espere cinco minutos y vuélvasela a tomar. Si los valores están en 180/120mm Hg o más, acuda a urgencias.

En cualquier caso, si tiene dolores de cabeza o hemorragias nasales y no se encuentra bien, avise a su médico por si se tratara de otra afección.

Si espera que su presión arterial le avise cuando alcance unos niveles muy altos, debe saber que está poniendo en un gran riesgo su vida porque es un mito creer que cuando esto ocurra va a sentirse más nervioso o va a sufrir sudoración o dificultad para dormir o experimentará un enrojecimiento facial. La mayoría de las veces no produce ningún signo. De hecho, a la presión arterial alta se la conoce como un asesino silencioso.

El mejor consejo para detectarla es medirse la tensión con regularidad. Y aumentar el conocimiento sobre este importante factor de riesgo.

¿Qué es la presión arterial alta?

Se trata de un factor de riesgo, también conocido por hipertensión, que afecta a las arterias del cuerpo. Si la persona lo sufre significa que la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias es muy alta de forma constante, lo que implica que el corazón tiene que trabajar más para poder bombearla. Además, con el tiempo, las arterias se dañan y la persona puede sufrir un ataque cardiaco o un accidente cerebrovascular.

La presión arterial viene determinada por la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias. Según las actividades que se desempeñen, la presión cambia a lo largo de día. Pero si esta presión se sitúa por encima de lo normal de forma constante, entonces, la persona sufre hipertensión.

Hay dos aspectos que determinan la presión arterial: la cantidad de sangre que bombea el corazón y lo difícil que es para la sangre circular por las arterias. Cuanta más sangre bombee el corazón y cuanto más estrechas sean las arterias, mayor será la presión arterial.

Para medir esa fuerza, se utilizan dos números.

  • El número superior hace referencia a la presión arterial sistólica y mide la presión que ejerce la sangre sobre las paredes de las arterias cuando el corazón late o se contrae.
  • El número inferior es la presión arterial diastólica. Mide la presión sobre las paredes de las arterias cuando el corazón descansa entre los latidos.

Esta presión se mide en milímetros de mercurio (mmHg).

¿Qué se considera presión arterial alta?

Según el American College of Cardiology y la American Heart Association, la presión arterial se divide en cuatro categorías:

  • Presión arterial normal: menos de 120/80 milímetros de mercurio.
  • Prehipertensión: el valor arterial máximo es de 120 a 129 milímetros de mercurio y el mínimo está por debajo de 80.
  • Hipertensión de etapa 1. El valor máximo va de 130 a 139 milímetros de mercurio y el valor mínimo está entre 80 y 89 milímetros de mercurio.
  • Hipertensión de etapa 2. El valor máximo es de 140 milímetros de mercurio o superior y el valor mínimo se sitúa en 90 milímetros o más.

A veces, el valor inferior de la presión arterial es normal (menos de 80 milímetros de mercurio), pero el valor superior es alto. Esto se denomina hipertensión sistólica aislada y es un tipo de presión arterial alta entre personas mayores de 65 años.

La presión arterial superior a 180/120 milímetros de mercurio es una crisis hipertensiva. En este caso, la persona debe acudir a urgencias.

Para mantener la presión bajo control es conveniente, a partir de los 18 años, medirla cada dos años.

Tipos de presión arterial alta

Presión arterial alta primaria o presión arterial alta esencial. No tiene una única causa clara.  Generalmente, se juntan muchos factores de riesgo y tiende a desarrollarse progresivamente debido a:

  • Edad. A medida que se envejece aumenta el riesgo de desarrollarla
  • Antecedentes familiares: la afección puede ser hereditaria
  • Ser de raza negra o del sur de Asia
  • Tomar una dieta alta en grasas
  • Tomar gran cantidad de sal en las comidas
  • Falta de ejercicio
  • Sobrepeso
  • Fumar
  • Consumir alcohol en exceso
  • Sufrir estrés

Presión arterial alta secundaria: puede estar provocada por una enfermedad, como una enfermedad renal, o por un medicamento.

Entre las afecciones que pueden producirla se encuentran:

  • Afección renal, como una infección o una enfermedad renal
  • Apnea obstructiva del sueño
  • Problemas de tiroides
  • Tumores de la glándula suprarrenal
  • Estrechamiento de las arterias
  • Afecciones hormonales, como el síndrome de Cushing (el cuerpo produce en exceso la hormona cortisol). O síndrome de Conn o también conocido como hiperaldosteronismo (producción excesiva de aldosterona, una hormona secretada por las glándulas suprarrenales)
  • Lupus: aparece cuando el sistema inmunitario ataca al tejido sano del cuerpo.
  • Medicamentos, como la píldora anticonceptiva oral, o analgésicos, como los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINEs), como el ibuprofeno, o inmunosupresores
  • Consumo excesivo de alcohol
  • Consumo de drogas, como la cocaína, anfetamina o metanfetamina.
  • Consumo de tabaco (incluido fumar, vapear y consumir tabaco sin humo)

La presión arterial alta primaria y secundaria puedes darse al mismo tiempo. Una persona con presión arterial primaria puede sufrir una enfermedad o estar tomando un medicamento que haga subir más su presión arterial.

También puede ocurrir que la presión arterial aparezca o desaparezca en determinadas ocasiones.

  • Hipertensión de bata blanca. La persona tiene una presión normal en su domicilio, pero sus cifras se elevan cuando se encuentra en un entorno sanitario.
  • Hipertensión enmascarada. La persona tiene una presión normal en un entorno sanitario, pero las cifras se elevan cuando está en su domicilio.
  • Hipertensión sostenida. La presión arterial es elevada tanto en el entorno sanitario como en el hogar.
  • Hipertensión nocturna. La presión arterial aumenta cuando duerme.

Factores de riesgo que no se pueden modificar

Existen determinados condicionantes relacionados con la persona que van determinar que tenga la presión alta.

  • Antecedentes familiares: si los padres u otros familiares cercanos son hipertensos, la persona tiene una mayor probabilidad de sufrirla.
  • Edad: cuanto mayor sea la persona, más probabilidades tendrá de sufrir hipertensión. A medida que se envejece, los vasos sanguíneos van perdiendo elasticidad, lo que aumenta la presión arterial.
  • Sexo. Hasta los 64 años, los hombres tienen más probabilidades de tener presión arterial alta que las mujeres. A partir de los 65 años, las mujeres tienen más probabilidades de sufrir hipertensión arterial.
  • Raza. Las personas de raza negra tienen a sufrir hipertensión con más frecuencia. Además, suele ser más grave y los medicamentos, menos eficaces.
  • Enfermedad renal crónica. Una persona puede volverse hipertensa por sufrir una enfermedad renal. A su vez, tener la presión arterial alta puede causar más daño renal.

Factores de riesgo que son modificables

Existen factores que hacen que la persona sea más propensa a sufrir hipertensión, pero, si se modifican, el riesgo puede reducirse.

  • Falta de ejercicio. No realizar suficiente actividad física aumenta el riesgo de sufrir hipertensión. Realizar ejercicio es bueno para el corazón y el sistema circulatorio.
  • Una dieta poco saludable rica en sodio. Llevar una dieta rica en sal, con excesivas calorías, en la que se toman muchas grasas saturadas, trans y azúcar se asocia con mayor riesgo de sufrir hipertensión arterial. Sin embargo, tomar alimentos saludables ayuda a reducir la presión arterial.
  • Tener sobrepeso u obesidad. Contar con demasiado peso supone una tensión adicional para el corazón y el sistema circulatorio, lo que puede provocar graves problemas de salud.  También aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, diabetes y presión arterial alta.
  • Beber demasiado alcohol. Un consumo excesivo de alcohol puede provocar insuficiencia cardiaca, un ictus y arritmias. También puede hacer que la presión arterial aumente mucho.  Además, se incrementa el riesgo de cáncer, obesidad, de sufrir alcoholismo, suicidio y accidentes.
  • Apnea del sueño. La apnea obstructiva del sueño puede aumentar el riesgo de sufrir presión arterial alta. Entre las personas que presentan una hipertensión resistente es común sufrir esta afección.
  • Colesterol alto. Más de la mitad de personas con colesterol alto tienen presión arterial alta.
  • Diabetes. La mayoría de las personas que sufren esta enfermedad tienen la presión arterial alta.
  • Niveles bajos de potasio. El potasio ayuda a equilibrar la cantidad de sal en las células del cuerpo. Tener unos niveles bajos de potasio puede deberse a la dieta o a determinadas enfermedades, como la deshidratación.
  • Tabaco. Fumar hace que la presión arterial aumente temporalmente y contribuye a dañar las arterias. Entre los no fumadores, estar expuestos al humo también aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardiacas.
  • Sufrir estrés. Tener demasiado estrés puede contribuir al aumento de la presión arterial y fomentar conductas perjudiciales, como llevar una mala alimentación, no hacer ejercicio y consumir tabaco y alcohol.

¿Qué complicaciones puede provocar la presión arterial alta?

La presión arterial no controlada provoca que las paredes de las arterias soporten demasiada presión, lo que puede dañar los vasos sanguíneos y los órganos del cuerpo.

La hipertensión puede producir las siguientes complicaciones:

  • Ataque cardiaco o un accidente cerebrovascular.
  • Aneurisma. El aumento de la presión arterial debilita los vasos sanguíneos, lo que provoca protuberancias y la formación de un aneurisma. Si se rompe, la vida del paciente corre peligro.
  • Insuficiencia cardiaca. Cuando la persona sufre hipertensión, su corazón tiene que trabajar más para lograr bombear la sangre. Este esfuerzo hace que las paredes se engrosen y el corazón termina desarrollando una hipertrofia ventricular izquierda, que le terminará impidiendo bombear suficiente sangre, lo que provocará una insuficiencia cardiaca.
  • Problemas renales. La presión arterial alta puede provocar un estrechamiento o debilitamiento de los vasos sanguíneos de los riñones.
  • Problemas oculares. El aumento de la presión arterial puede provocar un engrosamiento, un estrechamiento o una rotura de los vasos sanguíneos de los ojos, lo que puede provocar la pérdida de la visión.
  • Síndrome metabólico. Incluye un aumento de la cintura del paciente, altos niveles de triglicéridos, disminución del colesterol HDL (bueno), presión arterial alta y niveles altos de glucosa en sangre. Todos estos factores pueden aumentar las posibilidades de sufrir diabetes, una enfermedad cardiaca o un accidente cerebrovascular.
  • Cambios en la memoria o en la capacidad para comprender. La presión arterial alta no controlada puede afectar al cerebro y alterar la capacidad de la persona para pensar, recordar y aprender.
  • Demencia. El estrechamiento o la obstrucción de las arterias puede limitar que la sangre llegue al cerebro y podría provocar una demencia vascular. Este tipo de demencia también puede ser causada si el flujo sanguíneo se ve interrumpido por un accidente cerebrovascular.

¿Cómo se diagnostica la presión arterial alta?

Los médicos pueden saber si la persona tiene la presión alta midiéndola con un brazalete que se infla y se coloca alrededor del brazo. Una máquina o una pequeña bomba se encarga de inflar el brazalete. El aparato registra los datos.

La primera vez que se toma la presión arterial, se debe medir en los dos brazos por si se registra alguna diferencia. Después se tomará el brazo en el que se registraron los datos más altos. La presión arterial se mide en milímetros de mercurio (mm Hg).

El médico o el enfermero, generalmente, miden la presión arterial en un control anual o en otra cita a la que paciente haya acudido.

Si el doctor observa que la persona tiene la presión arterial alta en dos o más citas, le preguntará sobre su estilo de vida para identificar las posibles causas.

Además, puede que le recomiende hacerse las siguientes pruebas:

  • Es posible que le haga una prueba más larga para comprobar cómo se comporta su presión arterial en intervalos regulares durante seis o 24 horas.
  • Pruebas de laboratorio. Pueden hacerle un análisis de sangre o de orina para comprobar si otras enfermedades pueden provocarle o empeorar su presión arterial. Por ejemplo, puede que se midan sus niveles de colesterol o de glucosa en sangre. También puede pedir un análisis para observar cómo funcionan sus riñones, el hígado o el tiroides.
  • Electrocardiograma. Esta prueba mide la actividad eléctrica del corazón y determina si el corazón late rápida o lentamente.
  • Ecocardiograma. Esta prueba utiliza ondas sonoras para obtener imágenes detalladas del corazón cuando late. Muestra cómo circula la sangre a través del corazón y de las válvulas cardiacas.

Cómo preparar la consulta con el doctor

  • Antes de acudir al médico para que le mida la presión arterial es conveniente evitar la cafeína, no  hacer ejercicio ni fumar durante al menos 30 minutos antes de la prueba.
  • Para que la conversación con el médico sea lo más efectiva posible, es conveniente llevar apuntados los síntomas. La presión arterial alta pocas veces presenta síntomas, pero es un factor de riesgo de otras enfermedades cardiacas. Si ha notado que le duele el pecho o que le falta el aire, se lo debe decir al médico.
  • Facilitar información personal relevante, como si hay más miembros en su familia que tengan presión arterial alta, colesterol alto, enfermedades cardiacas, accidentes cerebrovasculares, enfermedad renal, diabetes o haber sufrido un episodio de estrés importante.
  • Hacer una lista con los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que esté tomando, detallando las dosis.
  • Explicar al médico los hábitos alimenticios y si practica de forma habitual algún tipo de ejercicio.
  • Llevar anotadas todas las dudas.
  • Ir acompañado por otra persona para que le ayude a recoger toda la información.

Entre la lista de preguntas que podría hacer a su médico se encuentran:

  • ¿Qué tipo de pruebas tengo que hacerme?
  • ¿Qué cifras de presión arterial debería tener?
  • ¿Tengo que tomar algún medicamento? Si es así ¿qué efectos secundarios tienen?
  • ¿Hay algún suplemento alimenticio o medicamento que no debería tomar?
  • ¿Qué alimentos debo comer y cuáles evitar?
  • ¿Qué actividad física es bueno que practique?
  • ¿Con qué frecuencia debo ir al médico
  • ¿Debo controlar la presión arterial en casa? ¿Con qué frecuencia?
  • Tengo otras enfermedades ¿qué tengo que hacer para poder tenerlas bajo control?

Qué podría preguntarle su médico

  • ¿Cuenta con algún familiar que tenga el colesterol algo, presión arterial alta o enfermedad cardiaca
  • ¿Cómo son sus hábitos alimenticios? ¿Cuánto ejercicio hace?
  • ¿Bebe alcohol? ¿Cuántas bebidas alcohólicas consume a la semana?
  • ¿Fuma?
  • ¿Cuándo fue la última vez que se tomó la tensión?¿Qué cifras tuvo?

Mientras espera a recibir el diagnóstico, es conveniente que incluya en su vida hábitos saludables, como seguir la dieta DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension; sus recomendaciones dietéticas van dirigidas a detener la hipertensión).

Este plan alimenticio consiste en aumentar el potasio, reducir el sodio, tomar frutas, vegetales, granos integrales, lácteos bajos en grasas, proteínas magras, dejar de fumar y hacer ejercicio.

Referencias:

-Prevalencia, diagnóstico, tratamiento y control de la hipertensión arterial en España. Resultados del estudio Di@bet.es. Revista Española de Cardiología.

-Hypertension Symptoms. World Health Organization.

-Mayo Clinic. Presión arterial alta (hipertensión)

-High Blood Pressure Symptoms and Causes. Centers for Disease Control and Prevention.

-High Blood Pressure (Hypertension). Cleveland Clinic.

-High blood pressure (hypertension). NHS informs.

 

Fecha de publicación: 22 marzo 2024

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