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Cómo comunicar el diagnóstico al resto de familia

Los expertos recomiendan no dramatizar ni utilizar adjetivos que no respeten la situación de la persona afectada

    Cuando a una persona se le diagnostica la enfermedad de Alzheimer u otra demencia, el diagnóstico no solo le afecta a él, también recae sobre todo su entorno: la familia y sus amigos más próximos. Es posible que la noticia caiga como un mazazo sobre todos ellos. Por eso, el que se encargue de comunicarlo no debe dramatizar ni utilizar ningún adjetivo denigrante al referirse a la persona afectada. “No debe decir que ha perdido la cabeza o que está loco o lo hemos perdido porque no es verdad. La capacidad de disfrutar de cada persona no se pierde hasta el final”, afirma David Mesonero Casado, psicólogo de Sanitas Residencial Miramón.

    El momento en que la familia recibe la noticia es un momento de inflexión, un momento en que les puede predisponer a alejarse del problema o a enfrentarse a él.  La comunicación adecuada de ese diagnóstico debería hacerse correctamente. “Sería importante” -continúa Mesonero Casado- “que fuera un profesional el que diera la noticia a la familia porque todos se deben sentir partícipes de la responsabilidad de cuidar a esa persona. Si un familiar se convierte en portavoz, puede provocar que el resto se desentienda o que le miren con recelo y piensen: ‘mira, ahora lo sabe todo’. Si lo hace un profesional, todos parten de una misma línea de salida y se dirigen hacia una meta común”.

    La Clínica Mayo, de EEUU, proporciona cinco recomendaciones a las familias sobre cómo deben comportarse y qué tienen que hacer si se producen situaciones incómodas.

    1. Compartir responsabilidad. A la hora de repartir tareas, es aconsejable tener en cuenta las preferencias y qué se le da bien a cada miembro de la familia.
    2. Verse con regularidad. Organizar reuniones cara a cara con los miembros de la familia para compartir información y hacer un seguimiento de las tareas.
    3. Sinceridad. Si te sientes abrumado o estresado, no te lo calles, pero no culpes a nadie.
    4. No critiques. Es muy posible que tengas tentaciones de hacerlo, incluso, poderosas razones, pero piensa a qué te conducirá esa crítica.
    5. Buscar asesoramiento. Si ves que la nueva situación está provocando serias fracturas en tu familia, quizá sea el momento de buscar el asesoramiento de una persona externa que os ayude a poner distancia a los conflictos.

    Fecha de publicación: 18 noviembre 2014

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    2 Comentarios

      • Querida María Isabel: En su inicio, la enfermedad de Alzheimer puede afectar a la esfera intelectual, al comportamiento o a las actividades que se realizan de manera habitual. La persona que lo detecta suele ser un familiar o alguien cercano. Por lo general, el propio paciente no suele ser consciente de lo que le pasa y cuando acude al médico se refiere a estos fallos como «despistes». Lo más frecuente es que el paciente en las fases iniciales de esta enfermedad niegue o justifique los síntomas (lo que se denomina «anosognosia»). Un cordial saludo.

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