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Lo primero es lo último que se olvida

Estimulación cognitiva

 
Este sábado, como todos los sábados, Nati espera que su hijo Andrés vaya a verla. Hoy Andrés le tiene reservada una sorpresa que, a partir de ahora, formará parte de su vida. En el paquete ha envuelto varios blocks: uno consiste en ejercicios específicos para trabajar la memoria y el lenguaje, otro es un cuaderno para anotar sus recetas favoritas y, el último, es una agenda diseñada especialmente para Nati, en la que podrá escribir lo que ha comido durante el día, resumir el capítulo del libro que está leyendo antes de que se le olvide y lo que piensa hacer al día siguiente como, por ejemplo, galletas.
 
¿Por qué Andrés se empeña en ocupar a su madre con demencia con tantas tareas?
Porque quiere que conserve, durante el mayor tiempo posible, su capacidad para pensar, comprender y expresarse. La estimulación cognitiva consiste en ejercitar las capacidades cognitivas que tiene la persona con demencia o alzhéimer, con el objetivo de que las mantenga durante el mayor tiempo posible y, con ellas, su autonomía. Para que esta terapia tenga éxito, Andrés ha acudido a un neuropsicólogo, que se ha encargado de diseñar de forma personalizada las tareas más adecuadas para Nati. Además, le ha facilitado material para que puedan trabajar en casa y le ha orientado sobre cómo debe hacerlo.  Para ello, ha tenido en cuenta varios factores:
 
-Las tareas deben tener una dificultad adecuada para su madre. Se trata de que conserve lo que tiene, no lo que ha perdido. Así lograremos evitar que se frustre.
-Estas actividades es preciso que se hagan siempre a la misma hora y tengan una duración adecuada. Es conveniente seguir la regla de “poco y frecuente” para fijar las rutinas y que Nati no se fatigue.
-El material debe ser adecuado a su edad. Se deben evitar todos los materiales o tareas que puedan parecer “de niños”.
-Refuerzo positivo. Es muy importante que Nati no se angustie con estos ejercicios. Por eso, no es necesario que realice todos. Si no sabe responder adecuadamente, Andrés la ayudará o dejará que pase a otro ejercicio que sea más sencillo.  Y cuando acabe, la felicitará por su esfuerzo y por los ejercicios que le han salido bien.
-No buscamos el éxito. No se trata de que Nati saque un 10 en aritmética, como cuando era pequeña.  No es importante que no complete el ejercicio, lo importante es que intente resolverlo.
-Finalizar con éxito. Es posible que Nati, al cabo de un rato, no recuerde los ejercicios que ha hecho. Sin embargo, es probable que recuerde las sensaciones asociadas a esos ejercicios, sobre todo, las últimas. Por eso, intentaremos que lo último que haga durante la sesión, le salga bien para que prevalezca ese sentimiento de éxito.
 
¿Cómo tendría que ser la rutina diaria para un paciente con demencia al que queremos estimular cognitivamente?
Si queremos que Nati sea autónoma durante el mayor tiempo posible, debemos intentar que se aprenda muy bien su día a día, y para ello resultan esenciales las rutinas. Esto quiere decir que cada día debe ser lo más parecido posible al anterior. Todos hemos tenido la experiencia de llegar al trabajo y, cuando estamos allí, apenas recordar qué hemos desayunado o el trayecto que hemos tomado con el coche.  Estas actividades las hemos realizado con el “piloto automático” sin hacer el más mínimo esfuerzo. ¿Cómo lo hemos conseguido? Gracias a que lo hacemos todos los días, y siempre de la misma manera. Pues eso es, precisamente, lo que queremos conseguir: que todos los días sean similares y estén organizados de la misma forma. De manera, que el “piloto automático“ de Nati  le ayude a ser autónoma durante el mayor tiempo posible.
Esta rutina, o día a día, debe incluir, además, aspectos fundamentales que van a favorecer en gran medida sus capacidades cognitivas:
 
-El mayor número de actividades de la vida diaria (aseo, vestirse, preparar la comida, la hacer la compra)
-Ejercicio físico (un paseo de unos 45 minutos de duración)  
-Ejercicios de estimulación cognitiva (un neuropsicólogo nos facilitará los más adecuados; en internet  también podremos encontrar recursos útiles).
-Obligación, responsabilidad. Por ejemplo: hacer un seguimiento de los gastos de la casa, llevar a cabo algún recado.
-Reunión social. Quedar con los amigos para dar un paseo, jugar a las cartas, ver una exposición, reunirse en una cafetería…
-Agenda. Escribir lo que se ha comido, lo más destacado del día, pensar en lo que vamos  a hacer al día siguiente…
 
Y todo esto… ¿para qué?
El estudio Cognitive-Motor Intervention in Alzhéimer’s Disease: Long-Term Results from the Maria Wolff Trial, llevado a cabo por investigadores de la Fundación María Wolff y de la New York University Langone Medical Center, comparó durante tres años dos grupos de 40 personas con alzhéimer cada uno. Uno de los grupos acudía a un tratamiento de estimulación cognitiva y motora integral, que duraba tres horas y media, dos veces por semana, ofrecidos en los centros de María Wolff de Madrid. El otro grupo realizaba una vida y tratamientos normales. Al cabo de un año, se observaron los siguientes resultados: los participantes estaban cognitivamente algo mejor, tenían más independencia en las tareas cotidianas, disfrutaban de un mejor estado de ánimo, mostraban una mejor conducta adaptada y tomaban menos fármacos psicotrópicos que aquellos que hacían vida normal.
 
Hasta ahí, los datos confirmaban lo que otros estudios anteriores ya habían apuntado.  Lo novedoso fue que la mejora cognitiva (lenguaje, comprensión, dibujo, a la hora de pensar y de orientarse) se mantuvo en el grupo de tratamiento de estimulación integral solo durante un año. Sin embargo, las mejora de las actividades instrumentales (manejar dinero, prepararse la comida) se mantuvieron durante dos años y, las actividades más básicas (ducharse, vestirse, lavarse o comer) hasta tres años.
 
Según los co-directores del estudio, Rubén Muñiz y Javier Olazarán, estos resultados, publicados en la revista científica Journal of Alzhéimer’s Disease, permitirán mejorar el diseño y la aplicación de estas terapias. Los expertos reconocen que el tratamiento de funciones de la vida diaria y del bienestar emocional es todavía una asignatura pendiente que tienen que seguir investigando. 

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