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La terapia con muñecas reduce los trastornos del comportamientos del paciente con demencia

Antes de utilizarla hay que analizar las características del paciente y dejar que sea él quien dé el primer paso

La terapia con muñecas ha permitido que pacientes con demencia experimentaran menos trastornos de comportamiento y que mejorara la comunicación entre pacientes y cuidadores, según una investigación. Aunque este tipo de tratamiento también cuenta con detractores, hay enfermos que se han beneficiado de sus efectos. Marilou es una de ellas.

Marilou Roos es una mujer de 87 años que vive en un centro residencial de EEUU. No hay muchas actividades en las que Marilou pueda participar. Para moverse, necesita una silla de ruedas y rara vez habla. La mayor parte del día se lo pasa durmiendo. Sin embargo, recientemente, ha encontrado un nuevo incentivo que la mantiene despierta y que, incluso, le ilumina la cara: una muñeca que aprieta contra su pecho y a la que, a veces, le da unas palmaditas. Otras, la besa con ternura. Marilou es una de las residentes con demencia que está participando en una terapia con muñecas.

Las reacciones que está experimentando esta paciente ya han sido observadas en otros residentes que recibieron este tipo de terapia. En un estudio piloto, publicado en la revista Frontiers in Psychology, se vieron comportamientos similares.

Aunque esta última investigación no contó con muchos pacientes -participaron 10 personas con un rango de edad entre 72 y 94 años-, los datos confirmaron los trabajos que otros autores han llevado a cabo con este tipo de terapia. Los residentes de este estudio pertenecían a una Unidad de Cuidados Especiales para la enfermedad de Alzhéimer en un centro residencial italiano. Cinco pacientes fueron tratados con la terapia de muñecas mientras que los otros cinco nunca fueron expuestos a este tipo de tratamiento.

Objetivo del estudio que analiza la terapia con muñecas

El objetivo de los autores era verificar, experimentalmente, si los patrones de comportamiento ligados al apego, cuidado y exploración estaban presentes en los pacientes tratados con la terapia con muñecas cuando se les comparaba con los pacientes del grupo control, es decir, las personas que no recibían este tipo de terapia.

En concreto, la investigación quería comprobar si los pacientes que recibían esta terapia aceptaban con mayor frecuencia una muñeca que otro objeto que no tuviera rasgos humanos. También querían averiguar si estos pacientes mostraban comportamientos relacionados con el cuidado de la muñeca por haber desarrollado una relación de apego con ella. Por último, querían saber si estos pacientes tenían más curiosidad hacia otros objetos, que los pacientes que no habían recibido este tipo de tratamiento.

Los pacientes recibieron cinco sesiones en las que se utilizó una muñeca y otras cinco sesiones en las que se les presentó un cubo de espuma de goma suave.

Resultados del estudio que analiza la terapia con muñecas

Tras el estudio, se observó que los pacientes que habían recibido la terapia se ocupaban con más frecuencia del cuidado de la muñeca y, además, mostraban mayor interés por el cubo.

Los resultados también mostraron que las personas que recibieron este tipo de tratamiento experimentaron menos trastornos de comportamiento (agitación, agresividad y deambularon menos) y la comunicación, entre pacientes y cuidadores, mejoró porque la muñeca sirvió para surgieran más conversaciones sobre la maternidad y el cuidado.

Los expertos creen que muchos de los trastornos de comportamientos, como el llanto, las solicitudes de contacto físico, las quejas o los gestos agresivos pueden representar formas con las que el paciente busca apego. Según su hipótesis, la razón por la que los pacientes tuvieron menos trastornos de este tipo se debió a que la terapia con muñecos permitió que los pacientes revivieran emociones que sintieron con sus padres cuando eran niños; la persona regresa a ese tiempo en que se sintió segura y protegida. Esa sensación de seguridad permite que otras emociones, que están en el paciente, se expresen mediante la relación que tienen con la muñeca.

Los autores del estudio concluyeron que la terapia con muñecas permitió que los pacientes mejoraran la capacidad de relacionarse con el entorno que les rodea. Además, esa capacidad persistió en el tiempo y fue clínicamente significativa.

Críticas sobre la terapia con muñecas

Sin embargo, a pesar de que existen varios estudios que afirman que la terapia con muñecas tiene un efecto beneficioso en aquellos pacientes, que, según su historia personal, encaje. Existen críticos que afirman que este tipo de terapia infantiliza a los pacientes, que terminan siendo tratados como niños. Otros argumentan que el uso de muñecas es éticamente cuestionable porque los cuidadores utilizan una ilusión al inducir al paciente a creer que se está relacionando con niños reales.

En cualquier caso, hay familiares, como la hija de Marilou, que se muestran partidarios. “Me gusta ver ese brillo en sus ojos, no me importa si es real o está fingiendo. Si así obtiene consuelo, estoy de acuerdo con ello”, afirma.

Consejos para utilizar la terapia con muñecas

Dementia UK, una organización privada que proporciona cuidadores a domicilio, da la siguientes recomendaciones a la hora de utilizar este tipo de terapia.

  • Antes de que la persona entre en la habitación, coloque en una silla la muñeca. Luego observe a ver cómo responde. Permita que la persona se tome su propio tiempo para descubrir la muñeca. Si no muestra interés, no se inquiete. Puede intentarlo otro día.
  • Si la persona muestra interés por la muñeca, utilícela para conectar. Por ejemplo, coméntela lo bonita qué es, haga algún comentario sobre el vestido que lleva.
  • Si no muestra interés por la muñeca, no presione.
  • Antes de utilizar esta terapia, coméntelo con su familiar. Hay algunas personas a las que no les gusta ver a su ser querido con una muñeca o con un juguete.
  • Algunos pacientes terminan apegándose mucho a la muñeca. Evite que se pierda o que otra persona o sus nietos puedan cogerla. Trabaje esta terapia en horas en que estas situaciones no puedan suceder.
  • Si la persona comienza a descuidar sus propias necesidades, como dejarle su cama o tratar de darle su comida, evite que esto suceda dejando que esté con la muñeca en horas en que no interfiera con la hora de comer o dormir.
  • Evite muñecas que hagan ruido o lloren, dado que esto podría provocar angustia al paciente.
  • Además de muñecas puede utilizar peluches. Permita que sea la persona quien elija el objeto que más le guste.

2 Comentarios

  • En el caso de mi abuela un perrito de peluche viene siendo d gran ayuda. Corrió su obsesión q tenia x una perrita d verdad y sirve tb para enfocarla en la postura a la hora d comer. Mirar a su peluche hace q se siente más erguida con lo cual facilita el tragar.

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