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Fractura de cadera: diagnóstico y cuidados

El riesgo de tener este tipo de lesión aumenta con la edad y si, además, se sufre osteoporosis

La fractura de cadera es una lesión grave que puede producirse tras una inocente caída en el hogar. El hecho de que escuchemos con cierta frecuencia que personas de nuestro entorno la han sufrido no quiere decir que no encierre peligro. De hecho, si se producen complicaciones, el paciente puede morir. Un dato: tener 60 años y sufrir osteoporosis aumenta la probabilidad de sufrir este tipo lesión. En este artículo, te explicamos en qué consiste, cuáles son los factores de riesgo, cómo reconocer los síntomas y cómo se trata.

¿Qué es una fractura de cadera?

Una fractura de cadera es una rotura parcial o completa de la parte superior del fémur (el hueso del muslo) que se une con el hueso pélvico (hueso de la cadera). Se trata de una lesión grave en la que se pueden producir complicaciones que pueden poner en peligro la vida del paciente.

¿Qué factores de riesgo aumentan la posibilidad de sufrir una fractura de cadera?

  • La edad y el sexo

La densidad ósea y la masa muscular tienden a disminuir con la edad. La mayoría de las fracturas de cadera se producen en personas mayores de 60 años debido a que hay un mayor número con osteoporosis (pérdida de tejido óseo), una enfermedad que debilita los huesos.

Las mujeres son más propensas a la osteoporosis que los hombres. A medida que envejecen pierden entre un 30% y el 50% de densidad ósea. Esta pérdida se acelera después de la menopausia porque producen menos estrógenos. Los estrógenos contribuyen a mantener la densidad ósea y la fuerza de los huesos. Por eso, la fractura de cadera es más común entre las mujeres.

Además, a esa edad, se suelen tener más problemas de vista y de equilibrio, lo que puede provocar que la persona se caiga.

  • Algunas enfermedades. El riesgo de sufrir una fractura de cadera aumenta si la persona sufre:
  • Demencia.
  • Osteoporosis: una afección que debilita los huevos y hace que se rompan más fácilmente.
  • Problemas de tiroides: un tiroides hiperactivo puede provocar que los huesos se vuelvan frágiles.
  • Trastornos intestinales que pueden reducir la absorción de vitamina D y de calcio, provocando un debilitamiento de los huesos.
  • Problemas de equilibrio, como los que pueden tener las personas con Parkinson, los que han sufrido accidentes cerebrovasculares y neuropatías periféricas.
  • Si la persona tiene un nivel bajo de glucosa en sangre o su presión arterial es baja, el riesgo de sufrir una caída es mayor.
  • Problemas con la vista. Es conveniente que la persona se haga un examen de vista cada dos años. Si la persona sufre diabetes o tiene una enfermedad ocular, debe hacérselo con más frecuencia.
  • Ciertos medicamentos

Los medicamentos con cortisona, como la prednisona, pueden debilitar los huesos si se toman de forma prolongada. Los fármacos más comunes asociados con las caídas son los que se utilizan para dormir, como los antipsicóticos y los sedantes.

  • Problemas de nutrición

La falta de calcio y vitamina D disminuye la masa ósea y aumenta el riesgo de sufrir una fractura. Tener un peso inferior a lo normal aumenta el riesgo de perder masa ósea.

Por lo general, los hombres y mujeres, de 50 años en adelante, deben consumir 1.200 miligramos de calcio por día y 600 unidades internacionales de vitamina D,

  • Estilo de vida

No hacer ejercicio de forma regular, como andar, puede debilitar los huesos y los músculos, lo que aumenta el riesgo de sufrir una caída. También es conveniente hacer ejercicio para fortalecer el equilibrio.

El consumo de tabaco y de alcohol también puede provocar la pérdida de masa ósea.

¿Qué relación hay entre las fracturas de cadera y la demencia?

Las personas con demencia tienen hasta tres veces más probabilidades de sufrir una fractura de cadera. Muchos de estos pacientes, además, tienen osteoporosis, un déficit de vitamina D y toman medicamentos antipsicóticos, lo que aumenta su riesgo.

El estudio Dementia and hip fractures estima que una persona con demencia tiene hasta tres veces más probabilidades, que un adulto mayor cognitivamente bien, de sufrir una fractura de cadera. Pero afirma que el riesgo puede diferir en función del tipo de demencia que sufra la persona. Muchos pacientes con alzhéimer sufren apraxia en la marcha, es decir, pierden la capacidad de utilizar adecuadamente las extremidades inferiores al caminar, lo que podría aumentar el riesgo de sufrir una caída.

Los pacientes con demencia, además, tienen un índice de masa corporal más bajo que las personas que no tienen deterioro. Y un índice bajo aumenta el riesgo de sufrir una fractura de cadera.

Las personas con demencia tienen más probabilidades de sufrir depresión. Esta enfermedad también se ha asociado con un riesgo mayor de sufrir una fractura. Tener depresión aumenta el riesgo de sufrir una caída, de tener un índice de masa corporal más bajo, de fumar, de tener un nivel de actividad más bajo y de tomar menos suplementos de calcio.

¿Por qué produce una fractura de cadera?

Entre las personas mayores, una caída suele ser la razón más común. Muchas de ellas tienen lugar en el hogar. Debido a la pérdida de calcio, los huesos se vuelven más delgados y débiles a medida que se envejece.

Las personas con huesos muy débiles pueden sufrir una fractura solo con apoyar una pierna y girar o con un simple tropiezo. En algunos casos, el hueso puede estar tan débil que la fractura se produce cuando la persona camina o está de pie o se levanta de una silla.

¿Cuáles son los tipos de fractura de cadera más comunes?

  • Fractura del cuello femoral. El cuello femoral es el parte del hueso que está debajo de la cabeza femoral, la que tiene la forma de una bola. Este tipo de fractura está relacionada con la osteoporosis. Suele provocar complicaciones porque interrumpe el suministro de sangre a la cabeza del fémur.
  • Fractura intertrocantérea. El área intertrocantérea es la parte del fémur que se encuentra entre el cuello femoral y la parte larga y recta del fémur. El suministro de sangre que llega al hueso no se ve interrumpido y suele ser más fácil de curar.

¿Cuáles son los síntomas que provoca una fractura de cadera?

Los síntomas suelen aparecer de forma repentina. Pero también puede ocurrir que surjan de manera gradual y empeorar con el tiempo.

La persona suele sentir:

  • Dolor: La persona suele sufrir un dolor intenso y agudo en la cadera. Pero también puede ser leve. La mayoría de los pacientes sienten dolor en el muslo, en la parte externa de la cadera, en la pelvis (una estructura en forma de cuenco, en la que se apoya la columna vertebral y protege los órganos abdominales) y en la ingle (parte del cuerpo en la que se junta el muslo con el vientre). El dolor también puede irradiarse desde las nalgas hasta la pierna. También puede aparecer en la rodilla.
  • Movilidad limitada. La mayoría de las personas no pueden pararse ni caminar. En el caso de que puedan caminar, no pueden poner peso sobre la pierna. Eso les causa mucho dolor.
  • Cambios físicos. Suele aparecer un hematoma en la cadera. Una de las piernas es más corta que la otra. La cadera parece que está fuera de su posición, torcida o girada. La persona puede sentirse mal, tener fiebre y escalofríos.

 ¿Cómo se diagnostica la fractura de cadera?

El médico le examinará la zona y le preguntará si ha tenido accidentes o caídas recientes. Para averiguar si los nervios han sufrido algún daño, puede palpar el pie o la pierna y preguntarle qué sensaciones tiene.

Para diagnosticar el tipo de fractura que sufre, el médico solicitará algunas pruebas de imagen.

  • Radiografía. Mediante una radiación se obtienen imágenes de estructuras densas, como los huesos.
  • Resonancia magnética. Un imán de alta potencia permite obtener imágenes de los huesos y los tejidos blandos. Debido a su sensibilidad, puede detectar una fractura pequeña o incompleta que no se observa en la radiografía.
  • Tomografía computarizada. Sus imágenes permiten ver el área dañada con detalle.

¿Cómo se trata una fractura de cadera?

La mayoría de las fracturas requieren tratamiento quirúrgico al cabo de uno o dos días después de haber sufrido la lesión. Realizar una cirugía lo antes posible puede disminuir el riesgo de sufrir complicaciones.

El tratamiento depende del tipo de fractura y de dónde se encuentre ubicada, así como de la edad y del estado del paciente.

  • El médico utiliza tornillos, clavos o placas para mantener unido el hueso mientras sana.
  • Se puede reemplazar parte de la articulación de la cadera mediante una pieza artificial.
  • Se puede reemplazar toda la articulación de la cadera mediante una articulación artificial.

 Medicación

Después de la cirugía, durante las 24 horas posteriores a la intervención, es posible que le den antibióticos para prevenir infecciones.

También se le puede administrar un anticoagulante para prevenir que no se formen coágulos en las piernas. El médico determinará durante cuánto tiempo el paciente debe seguir el tratamiento.

Manejo del dolor

Durante las primeras horas, después de haber sufrido una cirugía, la enfermera le administrará medicamentos por vía intravenosa para controlar el dolor. Luego se le tratará con analgésicos orales, que pueden ser opioides, o medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINEs). El médico, también, puede prescribir paracetamol al paciente.

¿Cómo rehabilitarse tras una fractura de cadera?

La rehabilitación postoperatoria es tan importante como la cirugía. El objetivo es iniciar la movilización lo antes posible para evitar trombos, neumonías y llagas.

Para recuperar el estado de movilidad anterior, es preciso comenzar con un programa de fisioterapia. Sin embargo, muchos pacientes no vuelven a tener ese nivel de movilidad o de independencia.

Los expertos recomiendan que el programa de rehabilitación incluya fisioterapia y terapia ocupacional.

La terapeuta ocupacional enseñará al paciente nuevas formas de realizar actividades diarias, como usar el baño, lavarse, vestirse y cocinar.

Es conveniente contar también con el asesoramiento de un nutricionista, dado que la alimentación tiene un papel muy importante para satisfacer las demandas metabólicas del paciente y favorecer la cicatrización de las heridas.

Complicaciones que se pueden producir tras sufrir una fractura de cadera

La mayoría de las fracturas de cadera ocurren a personas mayores de 60 años. Este tipo de lesiones pueden provocar una serie de complicaciones como:

  • Aumenta la probabilidad de morir. Alrededor de un 20% de los pacientes, cuya fractura se ha reparado quirúrgicamente, muere ese mismo año o al año siguiente.
  • Si la fractura no se repara, la mortalidad es aproximadamente del 70%.
  • La recuperación es difícil. Solo uno de cada cuatro se recupera por completo.
  • Las personas suelen permanecer en el hospital un largo periodo de tiempo, de una a dos semanas. Posteriormente, deben ingresar en un centro de rehabilitación.
  • Es posible que experimenten una pérdida de independencia, tengan una peor calidad de vida y sufran depresión.
  • Tras una fractura de cadera, la persona puede quedar con una movilidad reducida, lo que puede provocarle úlceras por presión.
  • Cuando la movilidad funcional de una persona se reduce gravemente, la persona es menos capaz de controlar otras afecciones, como las enfermedades cardiacas, la diabetes, una enfermedad renal crónica y una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

¿Por qué puede fallecer una persona tras sufrir una fractura de cadera?

  • Delirio (13,5% al 33%).
  • Infecciones respiratorias (35%), especialmente neumonía (7%).
  • Complicaciones derivadas de sufrir una enfermedad en las arterias coronarias (21%), como un infarto de miocardio o insuficiencia cardiaca (35% a 42%), un ictus o trombosis venosa profunda (27%).
  • Complicaciones derivadas de una insuficiencia cardiaca (13%), como una insuficiencia renal aguda y una insuficiencia multiorgánica.
  • Complicaciones derivadas de una embolia pulmonar (1,4% al 7,5%; un coágulo de sangre en el pulmón), una hemorragia gastrointestinal y sepsis (reacción inmune exagerada ante una infección).
  • Retención urinaria o infección (12% al 61%).
  • Lesión renal aguda (11%).
  • Anemia (24% al 44%).
  • Complicaciones provocadas por una úlcera por presión (7% al 9%).

¿Cómo prevenir una fractura de cadera?

  •  Consumir suficiente vitamina D y calcio. Se encuentran en la leche, el requesón, el yogur, las sardinas y el brócoli.
  • Hacerse una prueba de densidad ósea, si cree que tiene riesgo de sufrir osteoporosis.
  • Realizar ejercicios regulares con pesas, caminar (por ejemplo, hacer senderismo) y aumentar la fuerza y el equilibrio con ejercicios, como el Tai Chai.
  • Si el médico lo prescribe, tomar medicamentos para prevenir la pérdida ósea o estimular el crecimiento óseo. Los pacientes que sufren una fractura tienen más riesgo de sufrir otra.
  • Dejar de fumar.
  • Evitar el consumo excesivo de alcohol.
  • Si la persona no tiene estabilidad al caminar, sería conveniente que usara un bastón o un andador.
  • La mayoría de las fracturas de cadera se producen por caídas que tienen lugar en el domicilio.  Para prevenir este tipo de accidentes, hay que retirar las alfombras, el exceso de muebles y mantener los cables eléctricos pegados a la pared.
  • Poner alfombras antideslizantes al lado de la bañera e instalar barras de apoyo en la bañera.
  • Evitar muebles inestables y escaleras de mano.
  • Visitar a un oftalmólogo cada año para revisar la visión.

Referencias:

-Hip Fracture. Cedars Sinai

-Hip fracture-Symptoms & causes. Mayo Clinic

-Broken hip. NHS

-Hip fracture overview-NIH. National Library of Medicine.

-Hip fracture. Johns Hopkins

Fecha de publicación: 28 febrero 2024

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