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Leve 17 enero de 2019

Diez síntomas para detectar que una persona tiene alzhéimer

Pérdida de memoria, deterioro de las capacidades cognitivas y cambio de personalidad se encuentran entre los más frecuentes

Entre las preguntas más frecuentes que nos llegan a la web, se encuentra cómo se puede de saber que una persona tiene alzhéimer. Helpguide, tras adaptar el artículo de Harvard Health Publications, La enfermedad de Alzheimer: una guía para hacer frente, tratar y cuidar, ha identificado diez síntomas que pueden ayudar a un familiar para saber si su ser querido está desarrollando este tipo de demencia.

En el caso de que se alberguen sospechas por parte de la propia persona, un familiar o un amigo de que podría haber un deterioro cognitivo, se debe acudir al médico de Atención Primaria, quien valorará la información transmitida e excluirá otras posibles causas que podrían provocar ese deterioro cognitivo. Para ello, llevará a cabo una anamnesis (conversación entre el médico y el paciente, en la que el médico realiza preguntas sobre la historia clínica, los hábitos de vida y los antecedentes familiares del paciente con el objetivo de recoger información que le ayuden a elaborar un diagnóstico) una exploración física y neurológica, una analítica y citará al paciente para sucesivas consultas en las que, en coordinación con Enfermería, la persona realizará los tests cognitivos y funcionales, que le servirán al médico para establecer un diagnóstico.

¿Cómo se pude detectar el alzhéimer?

La enfermedad de Alzheimer no se manifiesta de la misma manera en todos los pacientes. De hecho, dos personas con la misma enfermedad pueden experimentarla de forma distinta. Sin embargo, los signos que a continuación se enumeran pueden servir para identificarla:

1. Pérdida de memoria. Al comienzo de la enfermedad, solo está afectada la memoria a corto plazo. Por eso, la persona tiene la sensación de que se ha vuelto olvidadiza. Pero para absorber nueva información, resulta imprescindible que funcione la memoria a corto plazo. Cuando falla, la persona afectada comienza a tener problemas para desenvolverse socialmente y para llevar a cabo su trabajo. Parece ser que una de las primeras zonas del cerebro que se ve afectada por el alzhéimer es el hipocampo. Esta área del cerebro se ocupa de consolidar la información y convertirla en recuerdos a largo plazo. Las células del cerebro de esta zona están, por lo tanto, asociadas al aprendizaje. El paciente comenzará, entonces, a olvidar fechas o eventos importantes o pedirá la misma información una y otra vez.

2. Disminución de las capacidades cognitivas. El paciente experimenta que tiene problemas para resolver problemas, tomar decisiones y hacerlo, además, con buen juicio. Al principio, la persona puede tener dificultad para seguir una receta que antes había hecho o para manejar las cuentas mensuales. En otras ocasiones, puede tener problemas para llegar a un sitio conocido. A medida que la enfermedad avanza, el sentido de tiempo se puede distorsionar más y la persona puede insistir en que es hora de marcharse de un lugar cuando, en realidad, acaba de llegar. También puede olvidar dónde está y cómo llegó allí.

3. Cambios en el estado de ánimo y la personalidad. A veces, es el signo que alerta a las familias de que la persona no se encuentra bien. La apatía es un síntoma muy común. La persona pierde interés por realizar actividades que antes le gustaban. Se puede volver retraído o irritable e, incluso, hostil. La depresión es un síntoma que puede acompañar a la enfermedad. Este estado puede ser debido a los cambios químicos que experimenta el cerebro pero, también, puede ser una reacción psicológica ante la pérdida de capacidades.

4. Problemas para utilizar y comprender el lenguaje (afasia). Como hablar, escribir, leer y comprender requieren varias áreas del cerebro, algunas de estas habilidades pueden permanecer por más tiempo. Se suele comenzar teniendo problemas para encontrar las palabras adecuadas. A medida que la enfermedad avanza la persona puede encadenar frases sin ser capaz de expresar un pensamiento o puede que se pare en una conversación y no sepa cómo seguir. También puede llegar a olvidar todas las palabras excepto algunas, que puede repetir una y otra vez. Cuando la demencia se agrava, las personas se quedan en silencio.

5. Incapacidad para comprender el significado de lo que ven. Su capacidad para procesar información sensorial se deteriora (agnosia). Por ejemplo, puede ver a su cónyuge y no saber quien es o puede no reconocer su propia imagen en un espejo. También, puede tener problemas para calcular las distancias.

6. Surgen dificultades para realizar habilidades motoras básicas, como caminar, vestirse o comer (apraxia). La persona afectada no sabe cómo llevar a cabo estas actividades porque lo ha olvidado. Por lo general, este deterioro se desarrolla gradualmente. Generalmente, suele comenzar con que la persona tiene problemas para abrocharse la ropa o para escribir (su letra resulta ilegible). Finalmente, se pierde la capacidad de masticar, caminar o de sentarse en un silla.

7. Problemas de comportamiento. La persona se puede volver más terca y no querer que se la ayude. También puede caminar sin rumbo fijo, retorcerse las manos, realizar actividades que resultan peligrosas o inseguras, utilizar un lenguaje obsceno o agresivo, esconder cosas, perderse, orinar en lugares inadecuados, usar poca o demasiada ropa y comer objetos.

8. Reacciones exageradas. Los pacientes pueden tener fuertes respuestas emocionales ante pequeños problemas, como llorar de forma desconsolada, gritar, insultar, negarse a participar en una actividad o golpear a otra persona. Los factores que pueden desencadenar esta reacción pueden ser la fatiga, el estrés, la incomodidad o no entender lo que está pasando. La persona reacciona de esta manera porque está asustada, se siente amenazada y está tratando de protegerse. Este comportamiento está provocado por una disfunción cerebral y no puede ser controlado por la persona.

9. El síndrome del ocaso. No se sabe exactamente por qué se produce, pero los problemas de comportamiento de las personas con alzhéimer suelen empeorar durante la tarde y por la noche. Entre las posibles explicaciones se encuentra el hecho de que la persona está cansada, su tolerancia al estrés disminuye y un incidente puede provocarle un arrebato. Por ejemplo, el paciente, que se puede sentir confundido, puede sufrir una sobreestimulación cuando hay varias personas en casa preparando la cena y la televisión está encendida.

10. Psicosis. Cuatro de cada 10 personas con alzhéimer experimentan psicosis. Es decir, pueden sufrir delirios o alucinaciones de forma recurrente. Parece ser que este trastorno es más frecuente entre los pacientes que tienen la enfermedad de alzhéimer con un inicio tardío. Por ejemplo, una persona puede hablar consigo misma frente al espejo o con las personas que salen en la televisión.

2 Comentarios

  • Tengo 57 años. Me quedé viuda hace casi un año. Sufro de muchos problemas de salud y de una depresión hace ya varios años. Me siento bastante identificada con varios puntos que decís, tengo mucho miedo a esta enfermedad. De hecho, soy sanitaria y he cuidado a varias personas que la padecían ¿qué debo hacer?

    • Querida Ana María: Nuestra recomendación es que anotes todos los síntomas que te has observado y que con esta información acudas a tu médico. Quizá los signos que has notado se deban a la depresión que has comentado que sufres, pero lo mejor es que acudas al médico. Ánimo, no tengas miedo. Sería conveniente que acudieras a la consulta acompañada de un amigo o de un familiar, así reducirías tu nivel de ansiedad. Un cordial saludo.

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