Te enseñamos

Severa 20 enero de 2022

Cómo reconocer los síntomas que preceden a la muerte

Identificar los cambios mentales y físicos que acompañan este proceso nos ayudará a proporcionar cariño y confort a nuestro ser querido

Reconocer los síntomas que acompañarán a la muerte de un ser querido puede parecer duro, pero lo cierto es que solo así podremos ayudarle a que viva esos momentos de la mejor forma posible y a que nosotros podamos despedirnos. Un regalo que recordaremos toda la vida.

Sonia sabe que su madre ha comenzado a irse. Nota que cada día está más débil, que pasa largos periodos dormida. Intenta prepararse psicológicamente para cuando llegue ese momento, pero no le resulta fácil. Cuando lo piensa, no puede evitar llorar.

La última vez que su madre fue ingresada una escena se le quedó grabada. Mientras esperaba en un pasillo, intimó con una cuidadora que le comentó que su último paciente había muerto en sus brazos. Ella no deseaba que eso ocurriera con su madre. Sonia quería que, antes de irse, su madre sintiera su calor y que ella sintiera el suyo.

Sin embargo, es muy difícil predecir cuándo se va a producir el “último acto”. Las personas pueden estar en ese proceso durante un largo periodo de tiempo, y no es fácil reconocer cuando va a llegar ese momento.

La situación de final de vida suele ser un proceso que comienza entre uno y tres meses antes de que se produzca. Es difícil saber cuándo tendrá lugar porque cada persona lo experimenta de un modo distinto. Hay una serie de signos que suelen ser comunes. Sin embargo, habrá casos en los que se puedan reconocer todos o muchos de ellos, y otros en los que se identificarán solo unos pocos.

Es conveniente familiarizarse con las etapas de este viaje porque solo así podremos ocuparnos de que nuestro ser querido reciba nuestro cariño y el mayor confort posible. Si sabemos reconocerlos podremos reservar ese tiempo para ellos; y no nos engañemos, ese tiempo también será para nosotros. Poder despedirse de una persona a la que amas es un precioso regalo que muy pocos tienen.

Apoyo espiritual

Los cuidados que una persona recibe al final de su vida no solo deben cubrir sus necesidades físicas, también nos debemos ocupar de sus necesidades emocionales, sociales y espirituales.

Lo más conveniente sería preguntar a nuestro ser querido qué tipo de apoyo le gustaría tener. Si es religioso, y si él nos lo pide, podríamos facilitarle el encuentro con un sacerdote para que le proporcionara el consuelo y la paz que quizá esté buscando.

En otras ocasiones, quizá un psicólogo podría ser una buena ayuda. Es natural que las personas, que se acercan al final, miren hacia atrás y hagan un balance de sus logros y de sus  fracasos. En ocasiones, ese análisis les lleva a pensar que su vida no ha estado a la altura de sus expectativas. Muchas veces ese juicio es injusto porque se basa en el concepto de éxito que la sociedad nos ha enseñado: dinero, ascensos… una buena posición social.

Un profesional puede ayudarle a analizar su vida desde otra perspectiva. Quizá hay aspectos que no está valorando y que realmente han sido muy valiosos para las personas que han estado con él y, por lo tanto, también para él.

Organizando el final

Antes de llegar a la situación de final de vida, sería bueno mantener una conversación con nuestro ser querido para conocer sus deseos y poder respetarlos. Poder disponer de sus últimas voluntades, es decir, de un documento en el que nuestro familiar explica sus deseos sobre asuntos relacionados, por ejemplo, con su funeral, sobre si quiere o no donar sus órganos, sobre dónde se encuentra su testamento.

En primer lugar, sería conveniente conocer si nuestro familiar tiene un seguro de decesos para cubrir su funeral y saber dónde guarda la póliza. No estaría de más leer los términos del contrato, incluida, la letra pequeña ahora que se está sereno. También, sería conveniente conocer si nuestro familiar tiene un seguro de vida o si algunas de las tarjetas de crédito tienen asociadas un seguro de este tipo.

Deberíamos preguntarle si quiere ser enterrado o incinerado. Y si ha hecho testamento y quién ha sido el notario encargado.

En el caso de que se no se cuente con un seguro, es conveniente decidir con tiempo qué funeraria se va a encargar del entierro.

Entre los trámites que hay que hacer cuando nuestro familiar muera se encuentran:

-Obtener el Certificado Médico de Defunción si nuestro ser querido fallece en su domicilio. Para ello, habrá que avisar a su centro de salud para que acuda un médico. Si la hora en la que muere, no se encuentra dentro del horario de atención, habrá que llamar a los servicios de emergencia (112). En el caso de que nuestro familiar quiera ser incinerado, deberemos decírselo al médico para que deje constancia de ello en el certificado, por si hubiera circunstancias que condicionasen la cremación (marcapasos, prótesis). Es conveniente pedir varios Certificados de Defunción porque se necesitarán para llevar a cabo diversos trámites.

-Inscribir su defunción en el Registro Civil. Hasta que no se realice la inscripción del fallecimiento, no se expedirá la licencia para el entierro, que permite dar sepultura o incinerar el cadáver. Este procedimiento se debe realizar en las 24 horas siguientes al fallecimiento. Para ello, se necesita el DNI o pasaporte de la persona fallecida y rellenar un formulario. La funeraria se suele encargar de ello.

-En el caso de que nuestro familiar quiera ser enterrado, es conveniente saber dónde quiere ser sepultado, si cuenta con una tumba y si se dispone de lápida.

-Cuando se decida qué funeraria se va a contratar, tendremos que elegir el ataúd, la lápida y los detalles de la ceremonia. Las funerarias se suelen encargar de trasladar el cuerpo, manipularlo, acondicionarlo y del tanatorio-velatorio.

-Un cuerpo no puede ser enterrado o incinerado hasta que no pasen 24 horas desde que ha fallecido ni después de que hayan pasado 48 horas.

Cambios mentales y de comportamiento

Cuando una persona se da cuenta de que la muerte se acerca, comienza a separarse del mundo. Puede rechazar las visitas de los amigos y familiares. Le puede resultar difícil interactuar con ellos. En esta etapa también le puede gustar recordar su vida, su infancia.

Cómo le puedes ayudar

Deja que sus amigos y familiares le visiten cuando tu ser querido quiera. Debemos respetar sus deseos. Hay personas que no quieren que otros las vean morir y prefieren aislarse.

Cambios físicos

-Se duerme más

Varios meses antes de que se acerque el final, la persona puede dormir más de lo habitual. A medida de que la muerte se aproxima, el metabolismo del cuerpo disminuye. Cuando el suministro de energía baja, la fatiga y el cansancio se apoderan de su cuerpo.

Cómo le puedes ayudar

Lo mejor es dejar que nuestro ser querido duerma cuanto quiera. Para evitar que desarrolle escaras, intentemos que se levante de la cama en algunos momentos. En caso de que ya no pueda, debemos ayudarle a cambiar de posición cada 2 o 3 horas, alternando que esté boca arriba con estar tumbado del lado derecho y del lado izquierdo, con una inclinación de unos 30 grados.

Comen y beben menos

Las personas, que están cerca de la muerte, suelen perder el interés por la comida, incluso, por sus platos favoritos. Días antes de fallecer, pueden dejar de comer o beber por completo.

Cómo le puedes ayudar

Déjale que coma cuando tenga hambre. No le insistas. Es muy importante que nos ocupemos de que esté bien hidratado. Moja un paño con agua fría y utilízalo para humedecer sus labios. Utiliza bálsamo labial para impedir que sus labios se resequen. Habla con la enfermera para te aconseje la mejor manera de mantenerle hidratado.

En el caso de que muestre interés en comer, ofrécele alimentos blandos que sean fáciles de dirigir. Déjale todo el tiempo que necesite, no le metas prisa. Puedes darle batidos ricos en proteínas sino tiene problemas para tragar. En caso contrario, sería conveniente añadir espesantes.

Cambios en los signos vitales

La presión arterial baja y los latidos del corazón se vuelven irregulares y difíciles de detectar. A medida que desciende la presión arterial, los riñones también dejan de funcionar. La orina se vuelve oscura, de color marrón. También puede tener fiebre.

Cómo le puedes ayudar

Estos cambios no son dolorosos, por lo que no hay que hacer nada con estos signos. En cuanto a la fiebre, consulte con el médico o la enfermera. Un paño fresco sobre la frente le puede aliviar.

Sus deposiciones cambian

A medida que nuestro ser querido come menos y bebe menos líquido, las deposiciones se vuelven más pequeñas e irregulares. La micción puede volverse infrecuente. Cuando deje de comer y beber por completo, es posible que no necesite ir al baño.

Cómo le puedes ayudar

Se trata de un proceso natural, así que no te alarmes si deja de ir al baño. Los cambios en el color de la orina también son normales. A medida que la función renal va cesando, la producción de orina puede disminuir o detenerse. Si cuentas con un equipo de cuidados paliativos, puede que los profesionales usen un catéter, un tubo largo y delgado que se puede colocar en la vejiga para drenar la orina.

Disminuye la temperatura corporal

En los últimos días, la circulación sanguínea se dirige hacia los órganos vitales. Eso significa que la sangre que llega a las manos, los pies y las piernas se reduce considerablemente. Por eso, la piel y las extremidades pueden estar frías cuando se las toca. La piel parece más pálida. Con el tiempo, esa reducción de la circulación puede provocar que la piel tenga unas manchas de color azulado.

Cómo le puedes ayudar

Aunque la piel o las extremidades estén frías puede que su ser querido se encuentre bien. A veces, una manta ligera es suficiente para mantenerle caliente.

Decoloración y manchas en la piel.

Debido a los problemas de circulación, pueden aparecer manchas de color violáceo o rosado oscuro en la espalda y en parte posterior de los brazos y de las piernas.

Cómo le puedes ayudar

Manteniendo las sábanas limpias y secas y evitando que los empapadores de cama rocen directamente su piel. Si tu ser querido lo tolera, deberías aplicarle una loción hidratante para proteger su piel.

-Hinchazón de pies, tobillos y manos

Varias enfermedades crónicas contribuyen al edema (una hinchazón provocada por un exceso de líquido atrapado en los tejidos del cuerpo) en los pies y las manos, como la insuficiencia cardíaca crónica, la insuficiencia renal y la enfermedad hepática.

El edema también puede estar provocado por una desnutrición proteica.

Cómo le puede ayudar

Eleva ligeramente las piernas de tu ser querido y pregunta a la enfermera de qué forma puedes aliviarle.

En el caso de que tu ser querido tenga un déficit de proteínas, ofrécele alimentos enriquecidos con proteínas para ayudarle a disminuir la hinchazón.

-Debilitamiento de los músculos

En los últimos días, los músculos pueden debilitarse mucho. Tareas sencillas, como levantar un vaso de agua o darse la vuelta en la cama pueden resultarle muy difíciles.

Cómo le puedes ayudar

Haz todo lo posible para que tu ser querido se sienta lo más cómodo posible. Si necesita beber agua, acércale el vaso a su boca. Si necesita darse la vuelta, ayúdale a girarse en la cama.

-Problemas respiratorios

Cuando se acerca el final, la mayoría de las personas comienzan a experimentar cambios en la respiración. La persona puede seguir un patrón distinto que se caracteriza por inhalaciones rápidas y profundas seguidas de una pausa, en la que la respiración se detiene temporalmente (apnea). Luego el ciclo comienza otra vez. Este tipo de respiración se denomina Cheyne Stokes.

También se puede producir un aumento de las secreciones en la garganta lo que puede generar ruidos a la hora de respirar, conocidos como los estertores. A veces suenan como un ruido húmedo, otras como un suave gemido que se emite con cada respiración o como un gorgoteo o un ronquido fuerte. Esto se produce porque la persona ya no puede eliminar las secreciones, como la saliva y la flema, de la parte posterior de la garganta.

Los estertores indican un desenlace cercano. De media, la persona puede vivir unas 23 horas después de que comienzan.

A menudo las personas bostezan, incluso, cuando están inconscientes o semiconscientes. Parece ser que bostezar ayuda a llevar más oxígeno a la sangre y sacar más dióxido de carbono.

Cómo le puedes ayudar

Estos cambios en la respiración forman parte del proceso natural de morir. Tu ser querido no se da cuenta de los cambios que está experimentando.

Para ayudarle con las secreciones, es mejor que se lo comentes a la enfermera de cuidados paliativos. Puede que te aconseje no succionar las secreciones porque esta medida podría provocar que el cuerpo generara más.

Usar un humidificador puede ayudarle a respirar.

También puedes probar a levantarle la cabeza con almohadas o ponerle unas almohadas en la espalda para que tenga el tronco más levantado.

En algunas ocasiones, y cuando se constata que hay sensación de que la persona está sufriendo, se puede recurrir a fármacos. En estos casos, la morfina puede ayudar a que tu ser querido no tenga la sensación de que le falta el aire porque disminuye la necesidad de oxígeno que tiene el corazón.

 Se siente confundido

El cerebro permanece muy activo durante esta fase. Sin embargo, no es raro si la persona tiene momentos de confusión. A veces puede mostrarse inquieto o agresivo si no sabe dónde está o que le está sucediendo.

Cómo le puedes ayudar

Mantén la calma y habla en voz baja. Antes de empezar a comunicarte con él, preséntate. Hazlo también con las otras personas que te acompañen. Aunque parezca dormido, su cerebro sigue funcionando.

Dolor

En algunas ocasiones, debido a algunas patologías, es posible que aumente la intensidad del dolor. Para saberlo, observemos si hace muecas, gime o frunce el ceño.

Cómo le puedes ayudar

La mayoría de los dolores se pueden tratar. Solo hay que hablarlo con el médico o con la enfermera. Si ya no puede tragar, será necesario administrar el analgésico por vía subcutánea o intravenosa.

Alucinaciones

Es posible que en esta etapa las personas aseguren que están viendo a sus seres queridos.

Pueden mantener conversaciones con familiares que han muerto hace mucho tiempo. En otras ocasiones, se puede tratar de una figura religiosa.

Cómo le puedes ayudar

No intentes corregir a tu ser querido. Discutir sobre si lo que te está diciendo es o no real, solo le provocará  frustración. En cambio, si muestras interés por lo que te está contando, le proporcionarás paz.

Inquietud

A veces, la persona antes de morirse se puede mostrar inquieta. Podría tirar de la ropa de la cama, de las sábanas o de las vías intravenosas.

Cómo le puedes ayudar

No interfieras en sus movimientos ni trates de impedirlos. Háblale de forma tranquila, acaricia su mano o su frente. Pon música relajante. También puedes leerle.

En el caso de que te preocupe, un equipo de cuidados paliativos te pueden mostrar cómo manejarlo.

Despedida

Si su ser querido quiere despedirse, déjale hacerlo. Puede que estas palabras le proporcionen tranquilidad.

Lucidez terminal

Se trata de un fenómeno, que han experimentado algunas personas, en el que han recuperado repentinamente la cognición y han interactuado con coherencia, a pesar de sufrir una demencia.

En un estudio, publicado en la revista Alzhéimer’s & Dementia, se concluyó que estos episodios inesperados de lucidez, observados en personas que habían perdido la capacidad de comunicarse debido a esta enfermedad, deberían ser investigados en profundidad por el gran conocimiento que se podría obtener sobre la naturaleza de las enfermedades neurodegenerativas.

Estos episodios de lucidez pueden durar entre menos de 10 minutos hasta varias horas e, incluso, días. Después, la persona fallece.

Si esto le ocurriera a su ser querido, disfrútalo porque es un regalo tener la última oportunidad de poder de estar con él tal y como era, antes de que se vaya para siempre.

Qué esperar en las últimas horas

En las últimos momentos, el cuerpo de nuestro ser querido se va apagando. Los órganos dejan de funcionar por completo.

Parece ser que el oído es el último sentido en desaparecer, luego, aunque parezca que está inconsciente, puede seguir escuchándonos. Por respeto y por cariño, no hablemos delante de él como si no estuviera.

La persona también se puede volver muy sensible al tacto. Cuando le toquemos, debemos hacerlo suavemente.

Acariciar su mano, hablarle de una forma tranquilizadora puede ser una preciosa manera de acompañarle, de cobijarle. No hay nada mejor que hacerle sentir nuestro cariño.

Sin embargo, es posible que justo cuando tu ser querido muera, no estés con él porque hayas salido un momento de la habitación o te hayas levantado a buscar algo. Suele ser muy frecuente que esto ocurra. En el caso de que te sucediera, no debes sentirte culpable.

Señales que indican que nuestro ser querido ha fallecido:

-La persona que queremos ya no tiene pulso.

-Ha dejado de respirar

-Sus músculos están relajados

-Los ojos están fijos

-Sus párpados están parcialmente cerrados

-No responde

-Su intestino o su vejiga pueden vaciarse. Cuando estamos vivos, el cerebro envía señales constantemente para decir a nuestro cuerpo qué es lo que tiene que hacer. Al morir estás señales ya no se producen, y los músculos se relajan. Lo mismo ocurre con el cuello de la vejiga y el esfínter anal. Por eso, no es raro que justo después de la muerte una persona orine o defeque.

-Después de la muerte es posible que puedan caer lágrimas de sus ojos o que haga pequeños movimiento con los brazos, las piernas o la laringe.

Qué podemos hacer nosotros

-No tener prisa. La muerte natural de una persona no es una emergencia. Pasa un tiempo con él, si lo deseas.

-Comienza entonces el periodo de duelo. Puede ser de ayuda ponerse en contacto con personas que están pasando por lo mismo (grupos de duelo).

Sonia sabe que cuando esto ocurra, sentirá un profundo vacío en su vida. Algo se romperá para siempre. Pero, ahora, lo único que le preocupa es estar con su madre en esta última etapa. Ayudarla en todo lo que pueda. Espera ver serenidad en su rostro, porque esa imagen calmará su alma.

Referencias:

How to Recognize When Your Loved One Is Dying. Verywell health

11 Signs of Death and Ways to Help Your Loved Ones. Healthline

Five Physical Signs that Death is Nearing. Crossroads Hospice

Why does a death rattle occur? Medical News Today

Paradoxical lucidity: A potential paradigm shift for the neurobiology and treatment of severe dementias. ScienceDirect

 

¿TE AYUDAMOS?

Estamos a tu lado para ayudarte a buscar soluciones que se adapten a ti y a tu familiar.

01

Residencias mayores

Estancias temporales y permanentes con equipo médico propio para que tu familiar esté siempre bien cuidado.

02

Centros de día

Con servicios de estimulación cognitiva y física y un programa amplio de actividades adaptadas a personas mayores.

03

Amplia oferta de servicios de especialistas a domicilio para que tu familiar esté en las mejores manos: cuidadores, fisioterapeutas, enfermería…

16 Comentarios

  • es muy sierto en estos momento mi padre esta pasando por esa situacion . situacion que nadie quiere vivir pero es la ley de la vida eso mismos sintomas que dice la persona que publico este parrafo estamos muy consternados por lo que estamos vivieno ya mi padre esta serca de ese encuentro con el mas alla nos duele pero esa es la voluntad de dios

    • Hola. A mi papá le paso lo mismo. Él falleció hace 3 meses y todavía sigo investigando su muerte porque tengo muchas dudas! Pero es así, tengo que dejarlo partir para que descanse en paz!

  • El 4 de mayo de este año mi madre partió y sí el primer síntoma fue de que le dolía todo el cuerpo y se empezó a poner fría, la presión desapareció y el pulso y sí todo como lo describe el comentario. Ya estaba muy enferma y con 90 años y a pesar de que la cuidé como pude siempre piensas que no es suficiente. Gracias a Dios fue muy rápido, 25 minutos, pero lo más extraño es como si le hubieran evitado el dolor porque nunca se quejó y al final volteo y nos miró a mi y mi hermana y se despidió. Dio un último respiro y falleció. La amo y siempre la amaré hasta el día que a mi me toque. Fuerza para todos los que están pasando por esto y los que pasamos.

  • Estoy a los pies de la abuelita de mi esposo, q es como si fuera mía, escuchando su respiración q se agita y se compone a la vez. Se q esta ya en esta etapa. Sólo quiero q tenga paz. Mucha tristeza me invaden, pero así es la vida

  • La verdad es que todo lo que dice es cierto, asi me paso cuando presencié el fallecimiento de mi suegro. Ya no se podia hacer nada más, me dijo la doctora, segun ella, el tenía la mascara de oxygeno mas potente y los médicamentos no daban resultados, «parece que va fallecer en las próximas horas», esas horas fueron minutos luego que ella me lo dijo, no pude hacer nada más que sentir vertigo del shock de presenciarlo y llamar a la doctora, seguidamente ella lo confirmo, y asi es la vida,tengan fuerza,y que dios este con wustedes y su familia

    • Increíblemente la mayoría de estos síntomas los tuvo mi abuelo antes de partir. Durante unos 15 días, inclusive, fue capaz de pasar un día levantado con mucha energía y felicidad. Lamentablemente, no sabía ni era consciente de su agonía porque en mi mente veía que era posible su recuperación y encima los médicos decían que estaba todo bien, que solo tenía que recuperarse del golpe y más nada.
      Dicho golpe le ocasionó una trombosis en su pierna y, a la edad de 91 años, el falleció… Mucha negligencia médica y un poco de falta de experiencia en mí, que no me permitió darme cuenta a tiempo; tal vez se hubiera podido revertir la situación, pero él ya partió, y yo sé que eso fue lo mejor.
      Ya no está sufriendo.

  • Hay algo que hoy no me deja dormir…. Mi papa estuvo nueve días sin hablar, pero él escuchaba. Su boca siempre abierta, decían que agonizaba porque tenía cáncer y estaba en su etapa terminal, pero tengo la angustia de si él moría en ese momento o no. Según sus síntomas, el doctor dijo que dejarlo en casa era lo mejor porque agonizaba. Nueve días sin hablar, solo respirar. Pero yo le preguntaba: ¿quiere agua mi amor? y el movía la cabeza …. En qué estaba mi papá en ese momento. Amigos no supero su partida.

    • Querida Krmn:
      Según la información que nos trasmites, entendemos que tu padre se encontraba en el estadio final de un proceso oncológico. En esa fase, lo más importante es que tuviste la oportunidad de poder acompañarle y de que tu padre no sufriera. Independientemente del grado de consciencia que tuviera en esos momentos, lo importante es que pudiste estar allí para acompañarlo en la «despedida» y, según lo que comentas, tu padre no presentaba signos de sufrimiento. Poder compartir estos últimos momentos, es, si me permites la expresión, una suerte. Tu padre puedo morir contigo al lado y eso algo que seguro que a él le ayudó y a ti también. Te mandamos todo nuestro cariño. Un abrazo enorme.

  • Hace 3 días mi abuelita pasó por este proceso: estaba con cáncer terminal, estaba haciendo metástasis y las quimioterapias ya no hacían efecto. Su voz se le fue apagando con los días. Sin embargo, ella estaba lúcida y también nos entendía; se le podía entender absolutamente todo, solo que con voz bien baja. Nunca presentó problemas de ahogamiento. Siempre sentía dolores de barriga ya que el cáncer comenzó a expandírsele desde su vejiga hacia las demás partes de su estómago. Cualquier movimiento, por más pequeño que hacía, que le causaba dolor. Le dolía mucho su estómago, pero se lo calmábamos con tramandol. Le pusieron una vía cutánea para no estarle pinchándole a cada rato. Le dábamos gatorade e hidratantes con un sorbete de metal porque tenia mucha sed, y se le resecaba la boca. El día que falleció, mi abuelito, quien dormía con ella, nos avisó que ella se sentía mal. Ella estaba como que se ahogaba, hacia un ruido como si tuviera flema en los bronquios, como un pequeño ronquido, y respiraba como queriendo inhalar aire con fuerza, como agitada. Nos pusimos muy nerviosos. Solo la sentamos y le pusimos almohadas en la espalda para mantenerla sentada mientras hacíamos llamadas de emergencia. Llamamos a los bomberos, a la ambulancia del hospital donde la atendían, los cuales dijeron q ya venían en camino, pero pasaba el tiempo y no venían. Los bomberos por el covid no atendían estos casos, ellos dijeron que no tenían oxígeno. Yo pensé que era flema y de inmediato busqué por internet qué hacer cuando pasaba eso, y no tarde ni 5 minutos en encontrar información. Encontré q con una máquina se podía hacer eso, un extractor de secreción, lo compré de inmediato. El vendedor me contestó en un instante, pero el lugar quedaba a 30 min de mi casa. Todos estaban muy nerviosos, no sabía si ir con el auto, esperar a la ambulancia o darle respiración boca a boca (no sabia ni cómo hacerlo). No sabíamos qué hacer: estábamos muy nerviosos. Ella se estaba yendo. Mi madre, su hija, le decía q la amaba. Cuando escuché sus latidos eran muy bajos, sabía que se me iba; luego de 10 min, su mirada estaba ida. Ahí decidí subirla al auto con ayuda de mi hermano, pero no la querían recibir en una clínica cercana ni en el hospital porque pensaban que era covid. No sé si mi abuelita murió en mis brazos antes de salir de casa, en el camino al hospital, y eso no me deja tranquilo, me duele mucho. Siempre le decíamos lo mucho q la amábamos, pero pienso que se pudo evitar ese momento final de angustia. No sabíamos cómo afrontar esta situación. Debimos calmarnos, hablarle y despedirnos, calmarla, me duele mucho como pasó su final. Escribo todo esto porque a lo mejor no era flema, estaba agonizando, y hubiera sido mejor hablarle y besarla, calmarla. No lo sé. Espero que le pueda servir esto a alguien. Realmente, me duele mucho cómo pasó todo.

  • Leí este artículo y otros, mientras cuidaba de mi padre en sus últimos días, después de que doctores me comunicaran que su vida llegaría a su fin y de los síntomas que me mostrarían cuando esto estuviese por ocurrir. No daba más de dolor, no podía creerlo; acaso era el momento más triste de mi vida… Mi padre ya no está. Por suerte, su agonía no fue tan larga como temía que fuese; se fue en nuestro hogar, de nuestras manos. Quiero decirte a ti, que estás buscando esta información, y me lees, que no estás solo. Lamentablemente fuimos, somos y seremos muchos a los que nos toque vivir esto tan duro. Serás fuerte, eres fuerte, da todo de ti para cuidar de nuestros seres queridos en sus últimos días. Un abrazo a todos. Leerlos me hizo sentir acompañada y saber que todos sobrevivimos a esta experiencia y vivimos con el dolor, de alguna forma me hizo sentir esperanzada.

    • Mi hermana murió hace 2 meses, a los 51 años, de cáncer. Fue un golpe tan fuerte, porque pensábamos que todo podría ser, menos cáncer. Ella estaba bien, de repente, sintió síntomas de esa enfermedad, pero ya era fase terminal. Su diagnóstico nos rompió el corazón y la vida a todos. Fue un proceso de 4 meses, en sólo 4 meses se nos fue. Pasó por todos los síntomas que se mencionaron aquí: fue muy difícil y triste para mí ver cómo la muerte me la iba quitando poco a poco. Falleció y no lo acepto, tengo una enorme tristeza y enojo a la vez porque no merecía haber muerto así. Era una buena persona, mi hermanita. Todos me dicen que el tiempo me sanará, pero una parte de mi murió también, y busco y busco información sobre lo que le pasó a mi hermanita para poderlo entender, pero no puedo. Ella tenía muchos planes, no es justo, y yo me quedé sola, triste, pensando en ella, no sé cómo aceptarlo. 😔

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

* Campos obligatorios

Artículos relacionados