Te enseñamos

Leve

Cómo emplear la realidad virtual como terapia

Debido a la inmersión que experimenta el paciente se obtiene una mayor motivación y mejores resultados

    La realidad virtual como terapia aumenta la efectividad de los tratamientos convencionales. Esta técnica, que puede utilizarse en personas con deterioro cognitivo y con demencia leve, aumenta tanto su motivación que logra que su concentración sea mucho mayor y, por lo tanto, los resultados. Cristina Hortelano, terapeuta ocupacional del centro residencial Sanitas Las Rozas, no cuenta su experiencia con esta nueva terapia.

    -¿Qué es la realidad virtual?

    Cuando hablamos de realidad virtual nos referimos a un entorno simulado por un programa informático, que vemos a través de una pantalla de ordenador. Pero hay sistemas más complejos que permiten la inmersión de la persona, y ésa es una de las características de la realidad virtual. En nuestro caso, si hay más inmersión, los beneficios van a ser mejores, porque el impacto que genera sobre el paciente es mayor.

    -Cuando empleas la palabra inmersiva ¿a qué te refieres?

    Inmersiva quiere decir que tú te metes dentro de ese entorno. La realidad virtual tiene esa capacidad de inmersión, pero, en función del dispositivo, va a ser mayor o menor. Cuando te pones unas gafas de realidad virtual estás totalmente dentro del entorno, mires hacia donde mires.

    -¿Qué dispositivos estáis utilizando?

    Tenemos las gafas Oculus Go, que son totalmente inmersivas, pero que no permiten interaccionar con el ambiente. Y luego tenemos otras gafas de realidad virtual con las que sí puedes interaccionar a través de unos mandos. Nosotros estamos utilizando ambas con distintos objetivos y con diversos perfiles de pacientes.

    -¿Qué objetivos pretendéis lograr con la realidad virtual?

    Los objetivos clínicos que buscamos son los mismos que perseguimos con otras terapias más convencionales, pero los resultados son muchísimo mejores.

    Se dividen en tres grandes pilares: objetivos motores, cognitivos, psicológicos o emocionales. Por ejemplo, si trabajamos con un paciente con una fractura de cadera nos proponemos lograr unos objetivos físicos concretos, como la velocidad de la marcha, el equilibrio y la fuerza muscular. Pero el objetivo general sería disminuir la fragilidad de ese paciente mayor. Entonces, también trabajaríamos para estimular las actividades cognitivas dañadas. Y, desde el punto de vista emocional, podríamos disminuir los niveles de ansiedad. Esta herramienta nos permite realizar terapias de exposición para promover estados de relajación, aumentar la autoestima y fomentar la sensación de bienestar.

    -¿Por qué con la realidad virtual se adquieren resultados mucho mejores y en menor tiempo que con una terapia convencional?

    Porque el paciente tiene una mayor adhesión al tratamiento. Se motiva más, se concentra más y lo disfruta muchísimo más.

    -¿Qué tipo de pacientes estáis incluyendo en las sesiones?

    Primero, hay que hacer una evaluación geriátrica integral del paciente. Es decir, todos los miembros del equipo: médico, fisioterapeuta, terapeuta ocupacional y psicólogo tienen que trabajar conjuntamente para hacer una evaluación exhaustiva del paciente. Una vez que se ha hecho la valoración, se tiene que hace un examen neuropsicológico, que nos va a permitir determinar si realmente cumple con los criterios de inclusión para poder participar.

    Esta terapia se utiliza con pacientes sin deterioro cognitivo, con pacientes con deterioro cognitivo leve y con pacientes con deterioro cognitivo leve moderado.

    Nunca podríamos trabajar con pacientes que tengan determinados síntomas psicológicos o conductuales, como, por ejemplo, alucinaciones y delirios. Porque imagínate lo que puede provocar en ellos hacer una inmersión en un ambiente simulado.

    No podríamos incluir a pacientes con deterioro grave, debido al grado de desorientación que presentan en relación con el tiempo y el espacio.También estarían excluidos los pacientes que presenten mucha agitación psicomotriz, con epilepsia o con tumores cerebrales.

    -¿Cómo se organizan las sesiones de realidad virtual?

    Una vez realizada la evaluación, ya sabemos que es un paciente indicado para recibir terapia mediante realidad virtual. Después, lo que hacemos es planificar el tratamiento. Es decir, qué tipo de objetivos clínicos son los que vamos a establecer con ese paciente, qué queremos trabajar. Queremos trabajar objetivos motores, objetivos cognitivos o objetivos psicológicos-emocionales o los tres.

    Luego, nos informamos sobre su vida, sus gustos. Es muy importante conocer qué cosas le ponen nervioso o con qué ambientes disfruta en la vida real. Una vez que ya hemos hecho esta evaluación, comenzamos a trabajar los objetivos fijados en sesiones individuales. Es decir, cuando te pones un sistema háptico (que te permite sentir), en este caso, las gafas de realidad virtual, el terapeuta tiene que estar todo el tiempo controlando lo que el paciente está viendo y cómo están siendo sus movimientos. Tienes que estar continuamente dando feedback al paciente, guiándole. Salvo que se persiga un objetivo de ocio.

    -¿Cuánto tiempo dura cada sesión de realidad virtual?

    Alrededor de 30 minutos, pero va a depender mucho del tipo de paciente. Hay pacientes que pueden aguantar muchísimo más de 30 minutos y, además, están disfrutando. Y otros que a lo mejor están entre 5 o 10 minutos. Hay que tener en cuenta que con esta técnica se trabaja muchísimo porque los estímulos te llegan a través de los seis sentidos. Te digo seis porque estoy incluyendo la propiocepción.

    Mediante este sentido, los seres humanos saben dónde está cada una de las partes de tu cuerpo y cómo se están moviendo en el espacio sin necesidad de mirarlas. Es decir, si tú cierras los ojos ahora mismo, sabes en qué posición tienes la rodilla derecha, en qué posición tienes la izquierda, cómo está tu pie derecho, cómo está tu dedo índice de la mano izquierda. Este sentido es determinante para poder ser realmente funcional.

    -¿Qué mejorías has observado en los pacientes?

    El 85% de los pacientes con los que trabajamos tienen un deterioro cognitivo. Cuando hablamos de enfermedades neurodegenerativas, lo importante no es tanto la mejoría sino el mantenimiento, es decir, cuánto tiempo podemos lograr que esta persona mantenga sus capacidades. Ese es el gran éxito.

    Es imposible recuperar ciertas funciones una vez que las pierdes. Pero el objetivo es mantener las que ya tienes e, inclusive, potenciarlas. Con la realidad virtual, hemos logrado mantener durante muchísimo más tiempo las funciones cognitivas y ejecutivas de los pacientes.

    -¿Podrías ponerme un ejemplo en el que se observen los efectos positivos de la terapia con realidad virtual?

    Una persona con la que trabajamos tiene una demencia vascular. Nosotros a los pacientes los evaluamos cada seis meses. Medimos sus capacidades mediante una escala que se llama MEC. Y esa persona obtuvo una puntuación de 25 puntos, lo que indica que tiene un deterioro cognitivo. Tras recibir tratamientos convencionales, a los seis meses, en vez de tener 25 puntos, probablemente, obtendría 21 o 22 puntos. Observaríamos que habría perdido tres puntos en la escala MEC.

    Pero esa persona con la terapia realizada con realidad virtual, cuando la volvamos a evaluar, dentro de otros seis meses, posiblemente continúe obteniendo 25 puntos o haya perdido solo un punto. En las demencias, el objetivo es mantener las funciones cognitivas y ejecutivas durante el mayor tiempo posible.

    Con la realidad virtual lo que hacemos es trabajar mucho la atención. Ese sería mi objetivo más general. ¿Por qué? Pues porque si quiero que mejore en el cálculo o en la memoria, por ejemplo, necesito que esté más atenta.

    Si lo conseguimos, significaría que en su vida diaria podría ser capaz de hacer operaciones matemáticas sencillas que le permitirán, por ejemplo, hacer la compra.

    Esos efectos se podrán observar en la memoria o en la capacidad de identificar objetos y ser capaz de nombrarlos. Todo ello proporciona a la persona calidad vida.

    -¿Qué otros beneficios podría obtener con la terapia con realidad virtual una persona con deterioro cognitivo?

    Depende mucho del tipo de demencia. No podemos evitar que la enfermedad avance, pero sí podemos retrasarla. Esto significa que también podemos retrasar esas alteraciones de conducta asociadas al avance de la enfermedad. De esta manera, podemos lograr que ese paciente se mantenga más tiempo sin tener que tomar determinados medicamentos, como los antipsicóticos.

    -¿Y ningún paciente ha experimentado ningún efecto secundario?

    Ninguno.

    -¿Qué recomendaciones darías a otros profesionales que quieran comenzar a trabajar con realidad virtual?

    Es muy importante hacer una evaluación del paciente antes de comenzar. Para poder diseñar un buen tratamiento, tenemos que saber cuáles son las afectaciones psicológicas, emocionales y motoras de la persona. Conocer sus circunstancias personales. Es decir, qué le gusta. El profesional también tiene que conocer qué aplicaciones hay en el mercado para elegir las que más se adecúan tanto al objetivo que se haya marcado como a los gustos de la persona.

    Es muy importante que las sesiones se realicen en lugares amplios, porque, mientras está utilizando el dispositivo, el paciente se tiene que mover. Imagínate que siente que está en mitad de una montaña haciendo sentadillas, pues tiene que tener suficiente espacio para hacer esos ejercicios.

    El ambiente debe ser seguro y tranquilo para que pueda mantener la atención y hacer los ejercicios. Si oye gritar a alguien o escucha una conversación perderá la atención. La persona tiene que concentrarse única y exclusivamente en su tratamiento y en los estímulos que le indica el terapeuta.

    Yo recomiendo trabajar con unas buenas gafas de realidad virtual. Sobre todo, cuando los pacientes son mayores y cuando se utilizan para rehabilitar porque, en caso contrario, podrían marearse.

    -¿Cuántos pacientes han pasado por la terapia de realidad virtual?

    Llevamos ya unas 25 personas.

    -Tras la experiencia ¿cuál ha sido la opinión de los pacientes?

    El impacto emocional que reciben es impresionante. Trabajamos con personas mayores que ni siquiera saben manejar bien un teléfono móvil, imagínate lo que supone ponerles unas gafas y que, de repente, se encuentren paseando en un campo de tulipanes en Holanda. Recuerdo una señora a la que le encantaba moverse en el fondo del océano. Ella no sabía nadar, pero con las gafas buceaba al lado de los tiburones. Esta mujer era feliz. Los estudios más recientes, que han medido el impacto de estas sensaciones, afirman que las personas tienen una experiencia muy similar a la que obtienen en la vida real.

    No es lo mismo hacer una gerontogimnasia (actividad física dirigida a personas mayores) a las 10 h. de la mañana, en el gimnasio de siempre, que en mitad de una montaña con un paisaje impresionante. Se motivan mucho más y prestan muchísima más atención.

    Tengo un paciente, con una demencia vascular en fase leve, que cuando se sienta en la bicicleta aguanta unos seis minutos. Le pones las gafas de realidad virtual para que pasee por una montaña o por una playa, y está una media de 30 minutos.

    Al final, ellos mismos son los que demandan la experiencia. Se genera una necesidad. Me dicen: “Cristina, ponme las gafas que quiero hacer la gimnasia”.

    -¿Esto significa que esta terapia sustituirá a la tradicional?

    No, la realidad virtual no es una herramienta definitiva. La evidencia científica muestra que los resultados se obtienen cuando se combina con terapias convencionales. Porque al final cada técnica te va a permitir incidir en un objetivo o en otro. Nunca un dispositivo va a suplir lo que puede hacer una persona. Eso es importante que no lo olvidemos.

    Fecha de publicación: 23 noviembre 2023

    CONDICIONES DE USO DEL SERVICIO

    La información facilitada por este medio no puede, en modo alguno, sustituir a un servicio de atención médica directa, así como tampoco debe utilizarse con el fin de establecer un diagnóstico, o elegir un tratamiento en casos particulares. En este servicio no se hará ninguna recomendación, explícita o implícita, sobre fármacos, técnicas, productos, etc. que se citarán únicamente con finalidad informativa. La utilización de este servicio se lleva a cabo bajo la exclusiva responsabilidad de los usuarios.

    ¿TE AYUDAMOS?

    Estamos a tu lado para ayudarte a buscar soluciones que se adapten a ti y a tu familiar.

    01

    Residencias mayores

    Estancias temporales y permanentes con equipo médico propio para que tu familiar esté siempre bien cuidado.

    02

    Aprende cómo cuidar en el hogar

    Nuevo curso online creado por expertos de Sanitas Mayores. Adquiere la base y herramientas principales. ¡Contrátalo ahora por solo 149 €!

    03

    Servicios a domicilio

    Amplia oferta de servicios de especialistas a domicilio para que tu familiar esté en las mejores manos: cuidadores, fisioterapeutas, enfermería…

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    * Campos obligatorios

    Artículos relacionados