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Leve 25 mayo de 2020

Cómo elegir una mascarilla que nos proteja de forma efectiva frente al coronavirus

Para evitar contagiarse con el coronavirus, esta medida se debe acompañar del lavado de manos y del distanciamiento social

Tras la última decisión del Gobierno, la mascarilla se ha convertido en un elemento obligatorio que nos deberá acompañar en nuestras salidas. En este artículo podrás saber qué personas la tienen que usar, cuándo la deben usar, por qué es importante llevarla, qué tipos de mascarillas hay y cuáles son los errores más comunes que no debemos cometer.

Hace ya días que Ana puede acompañar a su padre a dar un paseo. Matías, diagnosticado de alzhéimer en una fase moderada leve, agradece profundamente estas salidas cerca de su casa. Bueno, él y toda la familia con la que convive, porque ahora está más tranquilo.

A Matías, Ana le tiene que explicar todas las mañanas que hay un virus en la calle, peor que el de la gripe, que se llama coronavirus y del que hay que protegerse. Y dos de las medidas que hay que tomar son: lavarse las manos y ponerse la mascarilla. Lo de las manos, poco a poco, lo va consiguiendo, pero lo de la mascarilla es otro cantar. A los cinco minutos de ponérsela, Matías se la baja y se la deja de corbata.

Ahora que es obligatorio usar mascarilla, Ana espera no tener problemas, dado que entre las excepciones que contempla la orden ministerial se encuentran:

-Personas que presentan algún tipo de dificultad respiratoria.

-Personas a las que por motivos de salud el uso de la mascarilla está contraindicado.

-Personas a las que por su situación de discapacidad o de dependencia tengan alteraciones de conducta que no les permitan llevarla.

-Cuando se está realizando una actividad en la que resulte imposible llevar la mascarilla. Por ejemplo, mientras se come.

-O cuando por causa mayor o en una situación de necesidad no se pueda llevar la mascarilla.

Después de leer la orden ministerial, Ana respira tranquila. Sabe que si algún agente le preguntara por la peculiar forma en que lleva su padre la mascarilla, podría explicarle que su padre tiene alzhéimer.

Ella, en cambio, tendrá que llevarla puesta cuando esté en la calle, cuando atraviese el jardín de su zona (espacios al aire libre), cuando esté en un espacio cerrado de uso público (como el transporte público) cuando se encuentre en un espacio cerrado abierto al público (en los museos) y cuando no sea posible mantener una distancia de dos metros (en la farmacia). Su hija, Lucía, que tiene más de 6 años también tendrá que llevarla puesta.

Pero ¿para qué sirve una mascarilla? Para responder a esta pregunta antes debemos saber cómo se trasmite este virus.

¿Cómo se propaga el coronavirus?

El coronavirus es un virus nuevo, lo que significa que la mayoría de las personas, al no haber estado expuestas a él, no han desarrollado defensas para hacerle frente. Unas defensas que en parte sí se han desarrollado con otros virus, como con el de la gripe estacional, al haber tenido contacto con él en años anteriores o mediante la vacuna.

Pero, a diferencia de la gripe, que nos infecta durante un periodo de varios meses, el coronavirus se propaga mucho más rápidamente, provocando miles de casos en cuestión de semanas.

Según un informe publicado en abril, en la revista científica Nature Medicine, las personas asintomáticas son responsables del 44% de los casos diagnosticados por COVID-19.

Otro estudio publicado, también en esas fechas, adelantó que las personas podrían ser más contagiosas durante el período anterior a que desarrollaran síntomas.

¿Qué vías de contagio utiliza el virus CoV-2 para transmitirse tan rápidamente?

Un nuevo estudio, publicado por Proceedings of the National Academy of Sciences de EEUU, acaba de sacar una investigación en la que se muestra que cuando una persona habla puede emitir pequeñas gotas que proceden de la respiración y que permanecen en el aire durante más de ocho minutos.

El CoV-2 se transmite a través de gotitas respiratorias, por lo que este experimento podría explicar cómo se propaga el virus cuando las personas se encuentran cerca.

Los autores del estudio afirman que el modo más probable de transmisión es través de las gotitas que producen los portadores asintomáticos cuando hablan.

Para llegar a esta conclusión el estudio utilizó la luz de un láser para observar la cantidad de gotitas respiratorias que se emiten al hablar y averiguar cuánto tiempo permanecen en el aire.

Cuando una persona habla en voz alta puede emitir miles de gotas por segundo. Y cuando emplea un tono normal también expulsa gotas que pueden permanecer en el aire más de 10 minutos. Estas gotitas son capaces de transmitir enfermedades en espacios confinados.

Aunque el estudio no se hizo con personas infectadas por coronavirus, los autores concluyeron que las gotitas pueden permanecer en el aire durante un tiempo y transmitir una dosis infecciosa de un virus.

¿Por qué es importante llevar mascarilla?

Se sabe que una sencilla mascarilla es muy efectiva para atrapar las gotitas que se emiten cuando se tose y se estornuda. Un reciente estudio, de la Universidad de Hong Kong y la Universidad de Marylan, publicado en la revista científica Nature, solicitó a 111 personas, infectadas por diversos virus (gripe, rinovirus -causante del refriado común- y un coronavirus más leve) que exhalaran en un embudo gigante. Algunas veces, no llevaban mascarilla y, en otras, utilizaron una mascarilla sencilla y no particularmente bien ajustada.

Cuando los paciente infectados usaban mascarilla, se bloqueaba el 100% de las gotitas respiratorias con virus que emitían y algunos de los aerosoles (pequeñísimas partículas que contienen el virus, más pequeñas que las gotas).

Ben Cowling, autor principal del estudio y perteneciente a la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Hong Kong, afirma que las mascarillas podrían detener la mayoría de las gotitas respiratorias cargadas de virus.

¿Cómo elegir la mascarilla más efectiva?

Existen diversos tipos de mascarillas, pero antes de adquirir una es importante saber si existe escasez en su suministro, dado que las más eficaces deberían reservarse para los profesionales sanitarios.

Mascarillas de respiración con filtro. Este tipo de mascarillas evitan que la persona inhale partículas pequeñísimas, denominadas aerosoles, en las que podría viajar el virus. En Estados Unidos las mascarillas de respiración deben cumplir unos normas para ser clasificadas en tres grandes grupos: las N90, las N95 y las N99. Estas mascarillas se corresponden, respectivamente, con los estándares europeos que a su vez clasifican las mascarillas en FFP1, FFP2 y FFP3.

-La mascarilla N90 o FFP1. Esta mascarilla proporciona una filtración de los aerosoles de, al menos, el 80%. Este tipo de mascarilla se utiliza, principalmente, para protegerse contra el polvo. Por ejemplo, cuando se hacen obras en el hogar o en determinados trabajos.

-La mascarilla N95, también conocidas como las FFP2, garantizan una filtración de los aerosoles del 95%. Las utilizan, sobre todo, los profesionales sanitarios. Este tipo de mascarillas funcionan de forma óptima cuando se usan durante 8 horas, tanto de forma continuada como de forma intermitente.

-La mascarilla N99, también denominadas como las FFP3, es la más eficaz al garantizar una filtración de los aerosoles del 99%.

Para que este tipo de mascarillas proporcionen la mayor efectividad, deben ajustarse firmemente a la cara.

Mascarillas quirúrgicas. Bloquean las gotitas más grandes para que no lleguen a la nariz o la boca. No se fijan de forma hermética a la piel ni filtran los elementos patógenos del aire que sean muy pequeños, como los responsables de enfermedades de transmisión aérea. El tiempo recomendado de uso es de cuatro horas. Su eficacia también disminuye si está mal ajustada o se coloca incorrectamente como, por ejemplo, debajo de la nariz o si se moja. En el caso de que estas mascarillas fueran escasas, deberían reservarse para los profesionales sanitarios.

Mascarillas de tela caseras. El Centro Europeo para la prevención y el control de enfermedades recomienda su uso si existe problemas de suministro con otro tipo de mascarillas, dado que los profesionales sanitarios deberían tener prioridad. En cuanto a su eficacia, este organismo reconoce que no existe suficiente evidencia científica. Dimitar Marinov, profesor en el Departamento de Higiene de la Universidad de Medicina de Varna, aseguró que el 97% de las partículas del virus en el aire pueden penetrar fácilmente en las mascarillas de tela. Por eso, este tipo de mascarillas es un método recomendado para proteger a los demás, no para la autoprotección.

Hay expertos que recomiendan no utilizar este tipo de mascarillas más de 30 minutos debido a la humedad que produce la respiración, que hace que sean menos eficaces contra la transmisión del coronavirus.

En cualquier caso, si quiere fabricarse una mascarilla, el Centro Europeo para la prevención y el control de enfermedades explica cómo hacerlo de una forma práctica.

No se debe olvidar que el uso de mascarillas debe acompañarse del resto de medidas preventivas, como mantener el distanciamiento social y lavarse las manos con frecuencia. Hay que luchar contra esa falsa sensación de seguridad que nos pueden proporcionar las mascarillas. Utilizar solo una mascarilla no protege contra el coronavirus. Para evitar contagiarse es preciso no perder el respeto al virus y seguir manteniendo el resto de las medidas.

¿Algunos errores que no debemos cometer con la mascarilla?

-Cuando nos quitemos la mascarilla es importante que no la guardemos en el bolso o en el bolsillo porque la mascarilla es un medio con el que nos podemos contaminar. Debemos introducirla en un bolsa transpirable o en un sobre de papel, teniendo en cuenta que la parte limpia es la parte que ha estado en contacto con nuestro rostro mientras que la parte externa es la superficie con la que nos podemos contaminar.

-Es muy importante que cuando llevemos la mascarilla nos aseguremos de que nos cubre la boca, la nariz y la barbilla. También debemos recordar que no nos tenemos que quitar la mascarilla cuando hablemos o si tenemos que toser.

-Si la mascarilla no se ajusta a nuestra cara o si se humedece por nuestra respiración o porque ha estado en contacto con líquidos o se rasga o se desprende, debemos cambiarla por otra.

-La mascarilla tampoco se debe ensuciar debido a fluidos corporales o por el maquillaje.

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