Cuídate

Severa

Seis signos físicos para reconocer el final

Cambios físicos que acompañan a la agonía

Cada vez que su madre experimentaba un cambio, a Laura se le encogía el corazón. Con un alzhéimer en fase severa, Laura sabía que en cualquier momento su madre podría empeorar y… acabar yéndose. Intentaba prepararse para ello, aunque no le era nada fácil. A veces su madre permanecía somnolienta durante toda la mañana; ella, que siempre había sido todo energía. La primera vez que la encontró así, Laura se imaginó lo peor. Afortunadamente, despertó después de la hora de la comida, y tras tomarse un puré de frutas, se fueron al parque como todas las tardes. Pero Laura no podía vivir así, de angustia en angustia. Así que decidió conocer qué signos físicos preceden a la muerte. Primero debía aprender a identificarla para poder prepararse.
 
“Acercándonos al final de la vida: una guía sobre la agonía para familiares y amigos”, escrita por la psicoterapeuta, Sue Brayne y el neuropsiquiatra y neurofisiólogo Dr, Peter Fenwick – conocido por sus estudios sobre las experiencias relacionadas con la muerte- le sirvió de gran ayuda. Ahí encontró los signos físicos que indican que el final de nuestro ser querido puede estar cerca:
 
Cambios físicos.
El proceso de envejecimiento va acompañado de ciertos cambios. La piel, por ejemplo, se vuelve fina y pálida y en las manos, los pies y el rostro aparecen con manchas oscuras. Su altura disminuye. El pelo también puede volverse fino. Y los dientes pueden decolorarse o aparecen manchas oscuras.
Su mundo externo comienza a hacerse más pequeño. No quiere salir de casa o de su cama.
Aumenta el tiempo en que permanece dormido. Esta situación puede ser angustiosa para sus familiares, pero hay que comprender que el esfuerzo físico que realiza una persona que se aproxima a la muerte es agotador. Todas sus fuerzas se invierten en permanecer vivo. Cuando se encuentre más cerca del final, posiblemente, aumente el tiempo en que está inconsciente.
El apetito disminuye.  El cuerpo sabe que ya no necesita alimento para mantenerse activo. Las personas que se acercan a la muerte pierden su deseo por comer o beber. Empiezan a perder peso, algunas veces, rápidamente. Es importante no forzarles a comer o beber si no quieren. Es conveniente seguir las recomendaciones de las enfermeras.
Cambia su lenguaje. Nuestro familiar quizá empiece a hablar de irse, volver a casa, recogerse, ir de vacaciones…hacer un viaje. Quizá comience a dar las gracias a sus seres queridos: un modo de preparar la despedida.
Últimos deseos. A veces desean hacer algo especial, como visitar un sitio o rodearse de sus flores favoritas o oír cierta música o tener las fotografías de su familia cerca o contactar con alguien que ha sido importante en sus vidas. 
 
Laura sabe que no podrá detener el final. Solo intenta estar preparada para hacerlo bien.
 
 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

* Campos obligatorios

Artículos relacionados