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Severa

Me duele mucho la espalda: ¿qué hago?

Lo más importante: fortalecer el cuádriceps y el abdomen

Una mañana, cuando Marta intentó ver qué hora era en el reloj de su mesilla, le fue imposible girarse; fue tal el dolor que sintió que tuvo que desistir al instante. No podía recordar qué había hecho mal el día anterior, pero algo debía de ser para que estuviera en ese estado. Su preocupación fue en aumento. Ella, con la ayuda de Lourdes, la cuidadora, se encargaba de su madre. Pero faltaban dos horas hasta que Lourdes llegara a casa, y Marta era incapaz de moverla. Tan pronto como llegó, llamó a un fisioterapeuta de confianza, quien le enseñó la manera de prevenir estos dolores. De aquella experiencia, salió un programa de ejercicios para fortalecer su espalda.
 
1. Lo más importante es potenciar el cuádriceps (músculo que se encuentra en la cara anterior del muslo) y el abdomen (tripa) porque así, todas las maniobras que realicemos para ayudar a nuestro familiar, las haremos con la postura correcta. Para empezar, hay que realizar el ejercicio de sentarse y levantarse, pero siempre con la espalda recta. Un truco: realiza este ejercicio con la espalda pegada a la pared y los pies separados. Mientras bajamos, flexionamos las piernas y controlamos la espalda, nos mantenemos así unos segundos y subimos suavemente. El abdomen tiene que estar apretado y la respiración tiene que ser profunda y continua. Es un ejercicio sencillo, pero es el más importante. Deberíamos realizar de 10 a 20 repeticiones, aumentando, poco a poco, el número, a medida que nos vamos sintiendo cómodos. 
2. Debemos cuidar nuestro cuello. Para ello, hay que realizar cada día ejercicios flexionándolo y extendiéndolo y con inclinaciones y rotaciones.  Es muy importante que después de comenzar cada ejercicio, paremos y situemos el cuello en la posición neutra. Por ejemplo, movemos la cabeza para mirar hacia arriba, bajamos al centro y flexionamos el cuello hacia abajo, subimos lentamente y nos volvemos a posicionar en el centro.  Otro ejercicio consiste en mirar hacia un lado, nos posicionamos en el centro y miramos hacia el otro lado. Estas repeticiones  se harán, preferiblemente, sentados y con la espalda recta. Para terminar, realizamos el ejercicio de subir y bajar los hombros, a la vez, de manera alternativa y describiendo un círculo hacia delante y hacia atrás. Se recomienda hacer 10 repeticiones del ejercicio de doblar el cuello; 10 repeticiones de rotaciones, empleando de 3 a 5 segundos en cada lado; para el movimiento de hombros, 5-6 repeticiones con cada uno. 
3. También debemos fortalecer nuestros brazos. Aunque los tengamos en forma, no podemos dejar de realizar las movilizaciones del paciente de manera correcta.  Hay que recordar que la mayor parte de la fuerza la realizamos con nuestras piernas, por eso hay que ejecutarlas con la espalda recta, porque de lo contrario el esfuerzo lo realizaremos con nuestra columna. 

Y en caso de que sintamos dolor cuando intentemos movilizar al paciente ¿qué debemos hacer?
-Si es un dolor agudo, que aparece o se agrava cuando intentamos mover a nuestro familiar, hay que acudir a un fisioterapeuta y a nuestro médico de cabecera.
-No debemos tomar analgésicos o antiinflamatorios sin haber sido explorados por un especialista porque puede que tengamos una lesión, que podría empeorar al no ser tratada porque hemos enmascarado el dolor.
 
 

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