Cuídate

Moderada

El termómetro del síndrome del cuidador

Test de Zarit

“Hay días que no salgo de casa. Y el domingo, solo a misa”. Beatriz explica así cómo es su nueva vida desde que tuvo que encargarse de cuidar a su marido. Se acuerda de cuando podían escarparse a visitar otras ciudades, a cenar, al teatro. Ahora vive solo para cuidarle y, aunque sigue enamorada de él, no quiere ni imaginar cuánto tiempo deberá permanecer en esta situación. Su ansiedad aumenta cada día. No para de llorar cuando él no está delante. A veces, se levanta a las 3 de la mañana y se pone a cocinar. Dice que es lo único que la calma.
 
Beatriz sufre el síndrome del cuidador. Sin embargo, cuando acudió  a su médico de Atención primaria por un dolor en la rodilla, éste no se lo diagnosticó. A pesar de que Beatriz le comentó que se encontraba muy deprimida y que lloraba frecuentemente, aunque no hubiera un motivo aparente. Si el médico de cabecera hubiera tenido a mano el Test de Zarit, quizá Beatriz lo hubiera podido completar con la enfermera. Si lo hubiera hecho, habría tenido una puntuación muy alta y su médico se hubiera dado cuenta del estrés que estaba soportando.
 
Según el artículo “A practical guide to caring for caregivers” (Una guía práctica para el cuidado de los cuidadores), publicada por la asociación Americana de Médicos de Familia, el concepto carga del cuidador es un término utilizado para describir el coste físico, emocional y financiero asociado al cuidado de una persona. El test de Zarit es la herramienta más referenciada en estudios que intenta medir este nivel de carga.
 
Tras analizar cuáles son las fuentes que provocan una mayor ansiedad en el cuidador, el estudio señala dos:
 
-La depresión y los trastornos de comportamiento que sufren los pacientes.
 
Sorprendentemente, dos estudios referenciados en este trabajo señalan que en la carga que soporta un cuidador no existe una correlación entre el aumento de la carga y el tiempo que se pasa con el paciente ni con la pérdida de la memoria que sufre ni tampoco con el deterioro funcional del enfermo. Las principales fuentes de ansiedad que experimenta el cuidador proceden de si el paciente sufre una depresión y si tiene trastornos en su comportamiento.
 
Una vez identificada la raíz del problema, es preciso averiguar la mejor forma de hacerla frente. El cuidador debe formarse y desarrollar unas habilidades que le permitan manejar la enfermedad. Estas estrategias lograrán reducir su carga. Tampoco debe perder la perspectiva de que ser cuidador es una etapa de su vida, una prueba para la que tiene que prepararse. Por eso, el cuidador debe cuidarse, de lo contrario puede llegar o no a la meta, y si lo hace, aparecer desfondado.
 
El apoyo del resto de los miembros de la familia es un factor muy importante para aligerar su carga. Las visitas, la posibilidad de compartir los problemas y de desahogarse, le ayudarán en su día a día. Contar con unos servicios sociales que contribuyan a reducir sus responsabilidades también es un elemento importante a la hora de reducir su estrés.
 
¿Por qué nos deberíamos ocupar de reducir la carga del cuidador?
Si la sociedad no cuida al cuidador, llegará un momento en que no pueda más y decida institucionalizar a su familiar. Incluso si no se llegara a ese extremo, el cuidador necesitaría hacer uso de otros servicios sociales para poder descargarse un poco de sus responsabilidades. Los gastos para el Estado serían entonces mayores.  Además, la salud de los cuidadores se ve directamente afectada por la carga de este trabajo. Existen muchos estudios que muestran que muchos cuidadores sufren depresión. Se calcula que entre un 18%  y un 47%. Y son precisamente estas personas las que experimentan una carga mayor por ser cuidador.
 
Beatriz sabe que sufre este síndrome. Internet la llevó hasta el test de Zarit y los resultados le preocuparon. Ya ha trazado un plan. Para empezar, va a asistir a clases de pintura. Se ha organizado para conseguir este tiempo para ella. Sabe que tiene que recuperar la alegría, de lo contrario, caerá enferma, y entonces ¿quién cuidará de su marido?
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

* Campos obligatorios

Artículos relacionados