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Duelo: emociones más comunes

La pérdida de un ser querido provoca un proceso catártico que es conveniente conocer para poder entender mejor las emociones que se experimentarán

Cuando muere una persona a la que amas profundamente se experimenta una sucesión de emociones denominada duelo. Ese camino doloroso nos permitirá adaptarnos a una nueva situación con la que deberemos aprender a vivir. En este artículo analizamos ese proceso. Conocer las emociones, efectos físicos y etapas más comunes te ayudarán a comprender mejor lo que estás sintiendo.

¿Qué es el duelo?

El duelo es la forma en que una persona reacciona a la pérdida. Cuando hablamos de pérdida pensamos inmediatamente en la muerte de un ser querido, pero también existen otro tipo de cambios que nos pueden afectar profundamente, como el deterioro de la salud o quedarnos sin trabajo.

El duelo es la experiencia emocional por la que atravesamos cuando nos enfrentamos a lo que hemos perdido, un camino doloroso que nos permitirá adaptarnos a la nueva situación.

El duelo a menudo va acompañado de una angustia fisiológica, ansiedad por la separación, confusión, añoranza, obsesión por el pasado y temor por el futuro.

El duelo intenso puede convertirse en un peligro para uno mismo debido a que la experiencia puede terminar alterando el sistema inmunológico, conducir al abandono y a la falta de cuidado por uno mismo y a tener pensamientos suicidas.

¿Qué sentimientos acompañan al duelo?

El duelo es un proceso normal, aunque haya momentos en los que te sientas terriblemente mal. Puede que creas que el dolor no pasará nunca, pero terminará o acabarás aprendiendo a vivir con él. No existe una forma correcta de pasar el duelo. Cada uno reacciona a su manera, pero los sentimientos más comunes que acompañan a este proceso son:

  • Dolor

La muerte de alguien a quien quieres mucho es una experiencia devastadora. Hay personas que lo describen como partirse en dos o perder parte de uno mismo. Este sentimiento puede ser aterrador.

  • Enfado

Es normal sentirse enfadado cuando un ser querido muere. La muerte te puede parecer cruel e injusta. Especialmente, si la persona ha fallecido demasiado joven o si habías hecho planes para pasar el futuro con ella. Puedes sentirte disgustado con la persona que ha muerto, con los demás o contigo mismo por lo que has hecho o por lo que no has hecho.

  • Culpa

La culpa es una reacción común al duelo. Puedes creer que eres responsable de la muerte de esa persona. O puedes sentirte así por el tipo de vínculo que mantuviste con ella. Quizá fue una relación difícil. Intenta no ser duro contigo mismo.

  • Tristeza y llanto

Quizá te sientas profundamente angustiado después de la muerte de alguien cercano y llegar a creer que ya nada tiene sentido. Incluso, puedes no querer seguir viviendo. Si comienzas a tener pensamientos suicidas, deberes ponerte en contacto con un médico.

Hay personas que se sienten abrumadas por la fuerza de sus emociones y lloran continuamente. Otras son incapaces de llorar. Ambas reacciones son normales.

  • Sentirse entumecido, adormecido o no sentir nada en absoluto

Estar en shock puede tener ese efecto. En los días posteriores a la muerte de tu ser querido puedes actuar como si nada hubiera pasado. Es difícil creer que alguien importante para ti no va a volver. Muchas personas pueden sentir como si hubieran perdido su lugar o su propósito en la vida, como si estuvieran viviendo en un mundo distinto.

¿Es normal ver o escuchar a tu ser querido después de que ha fallecido?

A veces creemos que podemos oír o ver a nuestro ser querido una vez que ha muerto. Otras podemos escuchar su voz o sentir su presencia. Hay personas que aseguran sentir su olor. Son sensaciones muy poderosas. En algunos casos pueden ser reconfortantes, pero también perturbadoras.

Estas emociones son normales, se producen porque al cerebro le lleva un tiempo procesar lo que ha sucedido. Si la muerte tuvo lugar de forma traumática, es más probable que se produzcan este tipo de situaciones.

Hablar con una persona que ha fallecido es una parte normal del duelo. Es posible que te encuentres conversando con ella porque tu cerebro ha olvidado que ya no está contigo. O puede que reproducir esas conversaciones te reconforte. Que te hagan sentir cerca de tu ser querido. No debes preocuparte. No hay nada de malo en ello. No es ningún signo de enfermedad mental.

Hay personas a las que les alivia escribir una carta a su ser querido. Escribir te ayuda a organizar tus pensamientos y expresar tus sentimientos.

El tiempo que pasa cuando alguien fallece es muy estresante. No te exijas demasiado. Trata de asegurarte de que duermes lo suficiente y de que encuentras momentos para relajarte.

Quizá no tengas ánimo para hablar con nadie, pero comentar lo que te está ocurriendo te ayudará a comprender mejor tus sentimientos.

Si la muerte de tu ser querido fue por una muerte súbita o inesperada o traumática, a veces, se siente la necesidad de repetir en la cabeza los detalles que han rodeado su muerte. Si observas que esas imágenes llegan a perturbarte, sería conveniente que se lo comentaras a tu médico porque podría convertirse en un trastorno de estrés postraumático.

Obtener información sobre el duelo te ayudará a entender y a aceptar mejor lo que te está ocurriendo.

¿Qué efectos físicos tiene el duelo?

El duelo también puede afectar a cómo te sientes físicamente. Puede que haya momentos en los que te sientas enfermo y eso te dé miedo.

Entre los síntomas más frecuentes se encuentran:

  • Apetito

Tras el fallecimiento de tu ser querido, es posible que no tengas ganas de comer. Puede que te cueste tragar y la comida te sepa diferente. O, por el contrario, puede que te apetezca comer más de lo normal. O que solo quieras comer determinados alimentos. Si observas estos cambios no debes preocuparte. Trata de no ser demasiado duro contigo mismo.

¿Qué podría ayudarte?

Si no tienes ganas de comer, intenta servirte porciones pequeñas y trata de comer con más frecuencia. Si no tienes ganas de cocinar, encarga comida hecha. No te exijas demasiado. Sé paciente contigo mismo. Pero si después de varias semanas, sigues comiendo poco, sería conveniente comentárselo a tu médico.

  • Dormir

Es habitual tener problemas para dormir. Quizá te dé miedo dormirte debido a que puedes tener pesadillas o quizá te resulte difícil conciliar el sueño porque tu mente está acelerada.

¿Qué podría ayudarte?

Trata de mantener los horarios e intenta irte a la cama a la misma hora. Prueba a bañarte o a ducharte antes de acostarte para poder relajarte. Escucha música que te tranquilice. No te metas a la cama hasta que no sientas que tienes sueño. Haz ejercicio para relajar tu mente y cansar tu cuerpo. Si no quieres llevar a cabo ejercicios más intensos, prueba a caminar y hacer yoga.

  • Ansiedad

El duelo puede provocarte ansiedad. A veces, puedes sentir que te falta el aire o puedes tener palpitaciones o, incluso, sufrir un ataque de pánico. Estos síntomas te pueden resultar aterradores. Si los tienes con regularidad, deberías ponerte en contacto con un médico.

¿Qué podría ayudarte?

Compartir con alguien lo que te provoca ansiedad puede ser de gran ayuda.

  • Dolor físico

Podrías sentir dolor físico tras la muerte de tu ser querido. El duelo puede afectar a todo tu cuerpo y puede reducir tu capacidad para combatir infecciones menores.

¿Qué podría ayudarte?

El dolor físico suele aliviarse con el paso del tiempo. Trata de descansar y escucha a tu cuerpo. Dale lo que necesita. Si después de varias semanas sigues sintiendo dolor, habla con tu médico.

¿Cómo se desarrolló el modelo de las cinco etapas del duelo?

La psiquiatra suiza Elizabeth Kubler-Ross desarrolló un modelo para comprender la reacción psicológica que tienen las personas con una enfermedad terminal. Tras entrevistar a los pacientes, identificó cinco etapas para explicar cómo se enfrentaban a su propia muerte (negación, ira, negociación, depresión y aceptación). El modelo se popularizó después de que publicara el libro On Death and Dying (Sobre la muerte y los moribundos) en 1969. Posteriormente, esta sucesión de etapas se aplicó a otros contextos, como el duelo y otros cambios significativos en la vida.

Las cinco etapas del duelo y una más

David Kessler, un experto en duelo y coautor con Elisabeth Kubler-Ross del libro On Grief and Grieving (Sobre el duelo y el dolor), explica de esta manera las cinco etapas del duelo.

  • Negación

Es la primera de las cinco etapas del duelo. Nos ayuda a sobrevivir a la pérdida. En ese momento, la vida no tiene sentido. Estamos en un estado de shock y de negación. Nos preguntamos cómo podemos continuar, si podemos, incluso, continuar y por qué debemos continuar. Se trata de encontrar la manera de pasar el día. La negación y el shock nos ayudan a sobrellevar y hacer posible la supervivencia. Es la forma en que nuestro cuerpo solo deja entrar a lo que puede hacer frente. A medida que la realidad se va abriendo paso y nos comenzamos a hacer preguntas, se inicia el proceso de curación. Pero según se va avanzando, los sentimientos que se estaban negando comienzan a aflorar.

  • La ira

La ira es una etapa necesaria en el proceso de curación. Aunque parezca interminable hay que estar dispuesto a sentirla. Cuanto más la sientas, antes comenzará a disiparse y antes comenzará la sanación. Debajo de la ira hay otras emociones a las que también llegarás. Puedes sentir ira hacia tus amigos, hacia los médicos, la familia, hacia ti mismo, hacia tu ser querido y hacia Dios. ¿Por qué Dios ha permitido que se fuera? Pero la ira es fuerza y también puede ser un ancla, un puente que nos conecta con los otros. El dolor, según Kessler, es como estar perdido en el mar, pero la ira crea un vínculo. La ira es un indicador de la intensidad de nuestro amor.

  • Negociación

Antes de la pérdida haríamos cualquier cosa para evitar que nuestro ser querido muriera. Hay personas creyentes que intentan negociar con Dios, que le ofrecen cualquier cosa para lograr retener a su ser querido. “Dios, si curas a mi marido, prometo venir a misa todos los domingos. Ya no pondré ninguna excusa”. Queremos que la vida vuelva a ser como era. Queremos retroceder en el tiempo. “Si hubieran detectado la enfermedad más rápido…”

La culpa es compañera de la negociación. Esa forma de imaginar una nueva realidad, nos lleva a encontrar fallos en nuestro comportamiento. Haremos cualquier cosa para evitar el dolor. Cuando permanecemos en el pasado, intentamos negociar nuestra salida del dolor.

  • Tristeza

Tras el proceso de negociación, nuestra mente se traslada al presente. El sentimiento de vacío y el dolor entra en nuestra vida a un nivel profundo. Esta etapa de profunda tristeza, desgarradora, parece que no fuera a acabar nunca. No se debe ver como un signo de enfermedad mental, es la respuesta adecuada a una pérdida que nos ha roto el corazón. Puede que nos preguntemos que, ahora que no tenemos a esa persona que tanto hemos querido, si merece la pena vivir. La sociedad que, generalmente vive dando la espalda al dolor, muchas veces nos trasmite que sentir esa enorme tristeza es algo antinatural, un estado del que hay que salir rápidamente. La muerte de un ser querido es una situación dolorosa y sentirnos tristes, rotos, es una respuesta normal y apropiada. Si el duelo es un proceso doloroso que nos conduce a la curación, la tristeza es uno de los pasos que tenemos que dar para iniciar ese camino.

  • Aceptación

Muchas veces pensamos que la aceptación significa estar bien. No es así. La aceptación significa que ya estamos preparados para convivir con la idea de que nuestro ser querido se ha ido y que lo ha hecho para siempre. Esta realidad no nos gusta, pero la aceptamos, somos capaces de vivir con ella. Ahora tenemos que aprender a adaptarnos a un mundo en el que nuestro ser querido ya no está. Es posible que pensemos que podemos volver al pasado, pero ese pasado ya no está, ha desaparecido. Tenemos que adaptarnos a una nueva realidad, en el que nuestro papel ha cambiado. La fase de aceptación es posible que signifique que hay más días buenos que malos. También nos costará aceptar esa nueva situación. Quizá nos sintamos culpables por tener momentos en los que nos encontramos bien. Quizá pensemos que estamos traicionando a nuestro ser querido. No es así. No estamos reemplazando su amor, eso es imposible. Estamos creando nuevas relaciones, un nuevo mundo, en el que estamos aprendiendo a vivir.

  • Sexta etapa: el significado

David Kessler descubrió esta etapa a través de su propia experiencia. Mientras estaba dando unas conferencias, recibió la noticia de que su hijo de 21 años se había suicidado. Kessler experimentó el dolor más profundo, ese dolor que tanto había analizado. Y fue la muerte de su hijo lo que le condujo a pensar que debía haber algo más allá de la aceptación.

Encontrar un significado quiere decir que la persona que ha experimentado esa pérdida tiene que estar abierta a realizar un proceso de crecimiento personal que le permita incluir en su vida la influencia de esa persona que ha perdido.

¿Qué crecimiento postraumático se puede sacar de esta experiencia? La muerte de la persona que tanto hemos querido es algo que no podemos cambiar, pero lo que sí podemos modificar es cómo vivimos ahora, una vez que ya no está. Tenemos que encontrar un sentido a nuestra vida. Una forma de vivir que, probablemente, haría que nuestro ser querido se sintiera orgulloso.

¿Las etapas del duelo se experimentan en orden?

Cuando se alude a las distintas etapas asociadas al duelo, se corre el riesgo de pensar que cuando uno pasa por esa experiencia tan desgarradora, las sensaciones afloran siguiendo este orden. Pero eso no es real.

La propia Kübler-Ross dejó caro que la sucesión de las etapas del duelo no es lineal. Las personas pueden experimentarlas en diferentes momentos de su vida, sin que se siga un orden en particular. Y también es posible que la persona no pase por todas las etapas.

Puede ocurrir que la persona las experimente varias veces, no solo una.

El modo de vivir un duelo es personal, único, y la sucesión de emociones que experimentaremos también.

Referencias:

Finding meaning in the life of a loved one who dies is part of grief. The Guardian.

-The five stages of dying. Grief.com

-Kubler-Ross Stages of Dying and Subsequent Models of Grief. NIH

-Am I normal? Cruse. Bereavement Support

 

Fecha de publicación: 31 agosto 2023

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