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Cómo empujar la silla de mamá sin descansar

Ejercicios para que los cuidadores fortalezcan sus miembros superiores

La madre de Charo es muy delgadita. Así que, cuando el llegó el día en que dejó de andar, supuso que sería capaz de levantarla de la cama y de sentarla en la silla sin ningún problema. Se equivocó. Su madre era delgada sí, pero el alzhéimer había progresado tanto que le impedía colaborar.  Su peso, aunque ligero, era un peso muerto. Y Charo empezó a temer que un día no pudiera con ella y se le cayera. El caso de Charo es bastante frecuente.
 
Según un avance del estudio El cuidador en España. Contexto actual y perspectivas de futuro. Propuesta de intervención -elaborado por CEAFA (Confederación Española de Asociaciones de Familiares de personas con Alzheimer y otras Demencias) y Fundación Sanitas-  el 38% de las personas entre 65 y 79 años y el 42% de las personas de 85 y más años perciben que a su cuidador le falta fuerza física. Y el 33% y el 36% de las personas, que están entre esos rangos de edad, afirman que la salud de su cuidador ha empeorado.
 
Por eso, es importante que Charo fortalezca la parte superior de su cuerpo. La Universidad de Texas asegura que si se endurece el pecho, los hombros, la parte superior de la espalda (el trapecio), la espalda y los brazos (bíceps y tríceps) se consiguen siete beneficios básicos:
 
-Postura y estar en forma. El mejor modo de corregir la postura para prevenir el dolor de espalda es fortalecer la espalda, los hombros y los músculos centrales (espalda baja y abdominales).
-Prevenir lesiones. Los brazos, los hombros, el cuello y la espalda pueden ser tener menos lesiones si se practica ejercicio de resistencia de forma regular.
-Fortalecer los huesos. Las mujeres postmenopáusicas pueden perder, cada año, entre 1 y un 2% de su masa ósea.  Realizar ejercicios de resistencia puede aumentar la densidad ósea en adultos jóvenes y reducir el riesgo de fracturas de hueso en mujeres que se encuentran entre los 50 y 70 años.
-Pérdida de peso o mantenimiento. Realizar ejercicios de resistencia son importantes para perder peso y también para controlarlo. Quemar calorías reduce la grasa y aumenta el tejido muscular.
-Estado mental saludable. El ejercicio ayuda a que aumente la autoestima y la confianza en uno mismo.
-Se duerme mejor. Las personas que practican ejercicio de forma regular duermen mejor.
-Corazón saludable. El riesgo de sufrir una enfermedad del corazón es menor cuando se está delgado. 
 
Estos beneficios básicos convencieron a Charo de que tenía que hacer ejercicio, pero no consiguieron poner una fecha a su cambio de hábitos. Necesitaba algo más. Algo como…
 
-Ser capaz de empujar sin descansar la silla de su madre durante las dos horas que duraba el paseo.
-Acercar el plato lleno a su marido sin pensar que: o lo cogía pronto o no respondía de lo iba a pasar…
-Llegar a la última balda de la cocina para bajar las bandejas.
-Ser capaz de dejar la cartera en el asiento de atrás del coche, sin quedarse a medio camino.
-Abrir con elegancia esa odiosa puerta giratoria del hospital.
-El empujar el carrito de la compra sin tener que descansar.
-Vestir a su madre, sin sentir que se iba el alma en cada movimiento.
 
Esto ya era otra cosa. Ahora ya ponía una cara conocida a los beneficios de practicar esta tabla de 13 ejercicios que aparecen explicados en la infografía. Cada uno de ellos se debe repetir 10 veces, de manera suave.
 
-Levantar un brazo hacia delante y otro, hacia atrás, con los coros estirados.
-Cruzar los brazos por delante y estirarlos en cruz.
-Cruzar los brazos por detrás y estirarlos en cruz.
-Subir los brazos por delante y bajarlos por fuera (inspirando al subir y espirando al bajar)
-Llevar las manos a los hombros y luego extenderlas hacia delante.
-Con los codos doblados a 90ª y las palmas de las manos abiertas, girar las palmas hacia arriba y hacia abajo.
-Rotar las muñecas con los puños cerrados hacia dentro y hacia fuera.
-Subir los hombros y bajarlos simultáneamente.
-Subir un hombro y bajarlo; subir el otro y bajarlo.
-Girar los hombros a la vez y hacia atrás.
-Girar primero un hombro hacia atrás y luego, el otro.
-Girar los hombros a la vez y hacia delante.
-Girar primero un hombro hacia delante y luego, el otro. 

Charo ya lleva tres meses practicando estos ejercicios para fortalecer sus miembros superiores y, sorprendentemente, sus beneficios han ido más allá de estar más segura cuidando a su madre. Ha logrado sentirse con más energía.
 
Para Lisette Cifaldi, directora de comportamientos en el complejo Hilton Head Salud, “la felicidad no proviene de lograr un cierto objetivo. Proviene de sentirse más fuerte y capaz de trabajar para obtener tu propio éxito”.
 

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