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Cinco trucos para volver a dormir a pierna suelta

Descansar bien

Concha hace meses que no duerme como antes: concretamente cinco, desde que su madre, Ana, sufrió una fractura de cadera. Aunque se ha recuperado bastante bien, su madre, que tenía demencia en un fase leve, ya no puede vivir sola: no es capaz de hacerse la comida, necesita ayuda para levantarse y acostarse de la cama, no puede salir sola a la calle… Concha la ha convencido para que viva con ella.  Pero desde que sucedió aquello, ella no ha vuelto a dormir ocho horas seguidas, es más, ni cuatro.  Y no sabe por qué.  Concha está soltera y tiene una vida muy activa. Trabaja, sale, viaja, y sabe que seguirá haciéndolo.  El hecho de que su madre viva ahora con ella, no va a detener su modo de vida. Tendrá que ir con más cuidado, planificar más sus salidas, pero sabe que para que la relación con su madre no se deteriore no puede abandonar su trabajo ni sus aficiones. Sus hermanas la están apoyando y, además, han contratado a una cuidadora para que ella pueda seguir trabajando. Sin embargo,  Concha no pega ojo. Y ella se pregunta, si lo que la impide descansar bien es algo pasajero o el miedo a haber asumido el papel de cuidadora principal de su madre. Miedo a que esta nueva labor pueda apartarla de su vida. Mientras se enfrenta sus propios fantasmas, Concha va a seguir todos los consejos y trucos que WebMD recomienda para volver a dormir a pierna suelta. Comenzará probando los cinco primeros.
 
1. Elimina la luz verde en el dormitorio. Parece que el insomnio se alimenta de los pequeños detalles que ha introducido en nuestras vidas la tecnología, como el resplandor verde de un teléfono móvil o del reloj digital de la mesilla.  Las ondas cortas de la luz verde pueden interferir en el sueño.
Truco: Apaga el televisor, los ordenadores y otros objetos que emitan luz verde una hora antes de irte a dormir. Si no se pueden apagar, cubre las pantallas verdes. Y nada de ver la televisión en el dormitorio antes de dormir, mejor opta por realizar una actividad relajante, como leer.
2. Si tienes problemas para dormir, echarse la siesta empeora las cosas. Pero si no te queda más remedio, no puede durar más de 20 minutos y hay que hacerlo temprano.
Truco: Cuando el agotamiento te golpee por la tarde, sal a dar un paseo, llama por teléfono a un amigo o bebe agua fría, pero no practiques ejercicio físico unas horas antes de irte a la cama.
3. Esconde el reloj de tu mesilla. Cuando pasa el tiempo y ves que no te duermes, mirar la hora en el reloj impedirá que te relajes y, por lo tanto, que te duermas. Mirar la hora y comprobar el tiempo que te queda hasta que te levantes hará que te estreses más. Lo mejor es colocar el reloj en un cajón o debajo de la cama.
Truco:  Utiliza cinta negra para tapar la luz verde de los relojes digitales.
4. Una almohada en la pierna para el dolor de espalda. Sufrir un dolor lumbar leve puede no ser suficiente para despertarte, pero, en cambio, puede conseguir interrumpir la etapa en que el sueño es más profundo. Es recomendable colocar una almohada entre las piernas para alienar las caderas y reducir el estrés en la parte baja de la cadera. 
Truco: Si duermes de espalda, puedes colocar la almohada debajo de la rodillas.
5. Pon tu cuello en punto muerto. Si te despiertas cansado con una rigidez en el cuello, culpa a la almohada. La almohada no puede ser ni demasiado alta ni demasiado plana. Tiene que ser suficientemente alta para que el permita apoyar su cuello de una forma neutra. Si duermes de lado, tu nariz debe estar alienada con el centro del cuerpo.
Truco: No estires el cuello antes de dormir. Por ejemplo, para ver la televisión.
 

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